El efectivo, que estaba de franco, fue abordado por asaltantes al llegar a su casa. logró repeler el ataque con su arma reglamentaria. hay un detenido y otro sospechoso permanece prófugo.
Un violento intento de robo terminó en un tiroteo en la localidad bonaerense de Florencio Varela, donde un efectivo de la Policía Bonaerense se defendió a los disparos luego de ser sorprendido por delincuentes cuando llegaba a su vivienda.
El hecho ocurrió cuando el agente, que se encontraba fuera de servicio, fue interceptado por al menos dos asaltantes que lo obligaron a descender de su vehículo bajo amenazas. Según se reconstruyó, los agresores lo redujeron y lo tiraron al suelo con intenciones de robarle el auto.
Sin embargo, la secuencia cambió cuando los delincuentes no lograron poner en marcha el rodado. En ese momento, el policía extrajo su arma reglamentaria y abrió fuego para repeler el ataque.
“Dudé un poquito”, relató luego el efectivo, quien explicó que decidió disparar al ver que su vida corría peligro.
Tras los disparos, los asaltantes escaparon a pie, ingresando incluso a distintas viviendas de la zona para intentar ocultarse.
Detención y elementos secuestrados
Minutos después, y tras un operativo policial, uno de los sospechosos —un joven de 27 años identificado como Joel Cejas Paredes— fue detenido a unos 500 metros del lugar del hecho.
Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron una pistola calibre 9 milímetros, que habría sido utilizada en el intento de robo, además de municiones y prendas de vestir vinculadas a la fuga.
El segundo implicado logró escapar y permanece prófugo, mientras continúa la investigación para dar con su paradero.
Investigación en curso
La causa quedó en manos de la fiscalía de flagrancia, que imputó al detenido por robo agravado por el uso de arma de fuego y violación de domicilio. Además, se ordenó el secuestro del arma del policía para las pericias correspondientes.
Pese a la violencia del episodio, no se registraron heridos. El propio efectivo destacó:
“Gracias a Dios que no hubo ningún herido… me podían haber matado”.
El caso vuelve a poner en foco la modalidad de asaltos a conductores en zonas urbanas del conurbano bonaerense, donde los ataques suelen ocurrir al llegar o salir de los domicilios, aprovechando momentos de vulnerabilidad.





