Donald Trump y Xi Jinping alcanzaron una serie de acuerdos durante la visita oficial del mandatario estadounidense a Beijing. Entre los principales puntos tratados, ambos coincidieron en que Irán no debe desarrollar armas nucleares y reclamaron la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La Casa Blanca informó este domingo que los líderes también coincidieron en rechazar cualquier intento de cobrar peajes o restringir el tránsito en esa vía estratégica para el comercio internacional.
Otro de los temas centrales de la cumbre fue la situación en la península coreana. Trump y Xi reafirmaron su intención de avanzar hacia la desnuclearización de Corea del Norte, en medio de las persistentes tensiones internacionales por el desarrollo armamentístico del régimen asiático.
Además del plano geopolítico, la reunión estuvo marcada por importantes acuerdos económicos y comerciales entre ambas potencias. Según detallaron desde Washington, China se comprometió a comprar 200 aviones de Boeing y productos agrícolas estadounidenses por unos 17 mil millones de dólares anuales entre 2026 y 2028.
También se confirmó la renovación de licencias para más de 400 plantas cárnicas estadounidenses y la reapertura de importaciones de aves provenientes de regiones libres de gripe aviar.
Por su parte, Beijing prometió ampliar la adquisición de aeronaves y asegurar el suministro de motores y componentes fabricados en Estados Unidos. Las medidas buscan revertir la fuerte caída que sufrió el comercio agrícola estadounidense hacia China durante 2025.
La agenda bilateral incluyó además el tratamiento de recursos estratégicos, como las tierras raras y minerales esenciales para el desarrollo tecnológico y militar.
En el marco de la visita, ambos gobiernos acordaron crear nuevos espacios permanentes de diálogo económico, entre ellos una Junta de Comercio y otra de Inversiones, con el objetivo de mejorar la relación comercial y evitar futuras disputas.
Desde el Ministerio de Comercio chino destacaron que estas nuevas instancias permitirán avanzar en una reducción progresiva de aranceles y mejorar el acceso recíproco a los mercados. Sin embargo, todavía no se definieron oficialmente los productos alcanzados ni los porcentajes de reducción.
Tras el encuentro, Trump aseguró que los acuerdos traerán beneficios directos para los productores de su país. “Nuestros agricultores van a estar muy contentos”, expresó el mandatario estadounidense.
Pese a las diferencias políticas y comerciales que mantienen desde hace años, Estados Unidos y China intentaron mostrar señales de acercamiento y voluntad de diálogo en medio de una relación marcada por la competencia estratégica y las disputas económicas globales.





