23 de abril de 2026

Otro argentino acusado de racismo en Brasil: enterate más

Otro argentino acusado de racismo en Brasil

Mueblería HyG

Un ciu­dadano argenti­no de 67 años fue detenido en Río de Janeiro acu­sa­do de injuria racial tras insul­tar a una joven brasileña en la fila de un super­me­r­ca­do de Copaca­bana. La Jus­ti­cia ordenó su prisión pre­ven­ti­va y el caso rea­v­i­va la pre­ocu­pación por episo­dios recientes de dis­crim­i­nación pro­tag­on­i­za­dos por argenti­nos en Brasil.

Un hom­bre de 67 años, iden­ti­fi­ca­do como José Luis H. y de nacional­i­dad argenti­na, fue detenido en Río de Janeiro acu­sa­do de racis­mo luego de pro­tag­oni­zar un episo­dio de insul­tos con­tra una joven brasileña en un super­me­r­ca­do del bar­rio de Copaca­bana. El hecho ocur­rió este lunes en una sucur­sal ubi­ca­da sobre la calle Siqueira Cam­pos, a pocos met­ros de la playa, y a solo una cuadra de la 12ª Del­e­gacía de la zona.

Según la denun­cia, la víc­ti­ma, Sama­ra Rodrigues de Lima, de 23 años, se encon­tra­ba hacien­do fila en una caja que esta­ba por habil­i­tarse para agilizar sus entre­gas, ya que tra­ba­ja como repar­tido­ra para una apli­cación. La cajera demoró aprox­i­mada­mente diez min­u­tos en comen­zar a aten­der, lo que gen­eró la que­ja del acu­sa­do, quien se encon­tra­ba detrás de ella.

Durante la espera, Haile comen­zó a man­i­fes­tar su malestar en voz alta. En ese con­tex­to, Sama­ra inter­vi­no para aclarar que la demo­ra no era respon­s­abil­i­dad de la emplea­da, sino que la caja aún no esta­ba oper­a­ti­va cuan­do él se incor­poró a la fila. De acuer­do con el tes­ti­mo­nio de la víc­ti­ma, el hom­bre le hizo un gesto para que se callara. Ante la neg­a­ti­va de la joven, el acu­sa­do le habría dicho “negra puta” en dos opor­tu­nidades.

La situación fue pres­en­ci­a­da por otro ciu­dadano argenti­no que real­iz­a­ba com­pras en el lugar. Indig­na­do por lo ocur­ri­do, dio avi­so a una patrul­la de la Guardia Munic­i­pal que se encon­tra­ba en la esquina del com­er­cio. Los agentes inter­vinieron de inmedi­a­to, detu­vieron a Haile en el acto y lo trasladaron a la 12ª Comis­aría de la Policía Civ­il de Copaca­bana, donde quedó imputa­do en fla­gran­cia por injuria racial.

Residente, no turista

Un aspec­to clave en este caso es la situación migra­to­ria del acu­sa­do. A difer­en­cia de otros episo­dios recientes, José Luis no se encon­tra­ba en Brasil como tur­ista, sino que reside en el país des­de hace dos años y cuen­ta con doc­u­mentación legal. Esa condi­ción derivó en su trasla­do direc­to a una cár­cel común en el bar­rio de Ben­fi­ca.

La Jus­ti­cia de Río de Janeiro con­vir­tió ráp­i­da­mente su deten­ción en prisión pre­ven­ti­va. Des­de enero de 2023, la leg­is­lación brasileña equipara la injuria racial con el deli­to de racis­mo, lo que impli­ca que se tra­ta de un crimen impre­scriptible, sin posi­bil­i­dad de fian­za en instan­cia poli­cial y con penas que van de dos a cin­co años de prisión.

El episo­dio se pro­duce a poco más de tres meses de otro caso que gen­eró reper­cusión: el de la abo­ga­da argenti­na Agosti­na Páez, quien fue fil­ma­da real­izan­do gestos racis­tas en un bar de Ipane­ma. En aquel caso, la mujer per­maneció más de 70 días en Río bajo medi­das caute­lares y con tobillera elec­tróni­ca, y solo pudo regre­sar a la Argenti­na tras pagar una cau­ción cer­cana a los 20.000 dólares.

Agosti­na Páez

Días después de su regre­so, su padre fue reg­istra­do en video repi­tien­do gestos dis­crim­i­na­to­rios en un bar de San­ti­a­go del Estero, lo que volvió a gener­ar rec­ha­zo públi­co.

Para José Luis, el pro­ce­so judi­cial podría exten­der­se más tiem­po. Al tratarse de un res­i­dente y no de un vis­i­tante, las prob­a­bil­i­dades de obten­er autor­ización para aban­donar Brasil durante el pro­ce­so son con­sid­er­able­mente menores.

Fuente: TN 

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