3 de mayo de 2026

Situación comercial en Eldorado: sin poder competir con la frontera, la caída del consumo y la falta de políticas nacionales

Situación comercial en Eldorado

Mueblería HyG

El sec­tor com­er­cial local atraviesa un esce­nario com­ple­jo que ya no se expli­ca por fac­tores coyun­tu­rales.
Des­de la Cámara de Com­er­cio advierten que la situación es estruc­tur­al y que se agra­va con el con­tex­to económi­co actu­al.

  • Com­er­cios con már­genes mín­i­mos y alta rotación de locales.
  • Fuerte com­pe­ten­cia con Brasil y Paraguay por asimetrías cam­biarias e impos­i­ti­vas.
  • Crec­imien­to del com­er­cio infor­mal en la vía públi­ca.
  • Pre­ocu­pación por el impacto en el empleo, con casos como la fábri­ca Dass.

Una cri­sis que dejó de ser pasajera
El diag­nós­ti­co del sec­tor es claro: no se tra­ta de una baja momen­tánea en las ven­tas, sino de un prob­le­ma estruc­tur­al que se arras­tra des­de hace años. Des­de la Cámara de Com­er­cio e Indus­tria de Eldo­ra­do (CACIEL) sostienen que la situación se pro­fun­dizó al pun­to de pon­er en jaque la sosteni­bil­i­dad del com­er­cio for­mal. La com­bi­nación de caí­da del con­sumo, cos­tos ele­va­dos y fal­ta de com­pet­i­tivi­dad gen­era un esce­nario donde muchos nego­cios ape­nas logran sosten­erse.

La desven­ta­ja de vivir en la fron­tera
Eldo­ra­do, como otras ciu­dades mision­eras, enfrenta una real­i­dad par­tic­u­lar: com­pe­tir direc­ta­mente con economías como las de Brasil y Paraguay. Las difer­en­cias cam­biarias, impos­i­ti­vas y de cos­tos hacen que muchos con­sum­i­dores opten por cruzar la fron­tera o com­prar pro­duc­tos más baratos de ori­gen exter­no. Sin políti­cas nacionales que com­pensen estas asimetrías, el com­er­cio local que­da en clara desven­ta­ja.

Locales vacíos y nego­cios que no resisten
Uno de los efec­tos más vis­i­bles de esta cri­sis es la cre­ciente rotación de locales com­er­ciales. Muchos emprende­dores abren nego­cios “a prue­ba”, pero no logran sosten­er los cos­tos fijos y ter­mi­nan cer­ran­do en pocos meses. Esta dinámi­ca se obser­va con may­or fuerza en la zona Oeste de la ciu­dad, donde los locales vacíos empiezan a ser parte del paisaje urbano.

El avance de la infor­mal­i­dad
En para­le­lo, crece el com­er­cio infor­mal: ven­tas en veredas, gara­jes o espa­cios no habil­i­ta­dos. Esto no solo refle­ja la necesi­dad económi­ca de muchos veci­nos, sino que tam­bién gen­era una com­pe­ten­cia desigual para quienes sostienen estruc­turas for­males con impuestos y alquil­eres.

Impacto en el empleo y aler­ta en la indus­tria
Aunque no se reg­is­tran cier­res masivos de com­er­cios tradi­cionales, sí hay una caí­da gen­er­al­iza­da en las ven­tas que comien­za a impactar en el empleo. A esto se suma la pre­ocu­pación por sec­tores indus­tri­ales, como el caso de la fábri­ca Dass, que pasó de más de 1500 tra­ba­jadores en su mejor momen­to a alrede­dor de 300 en la actu­al­i­dad. La incer­tidum­bre por la con­tinuidad de pedi­dos después de junio expone el ries­go latente de nuevos ajustes.

Un esce­nario que pide defini­ciones
El planteo del sec­tor es direc­to: sin medi­das que con­tem­plen la real­i­dad de las economías de fron­tera, el panora­ma difí­cil­mente mejore. La pre­sión impos­i­ti­va, la com­pe­ten­cia exter­na y la caí­da del con­sumo for­man un com­bo que, sin inter­ven­ción, podría pro­fun­dizar aún más la cri­sis en los próx­i­mos meses.

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