Tras un año de caída, este instrumento volvió a crecer con fuerza en el sistema financiero.
Se trata de una opción en pesos que ajusta el capital según la inflación.
- El plazo fijo UVA se ajusta por inflación (IPC/CER).
- Volvió a crecer en 2026 con una suba real del 18,7% en febrero.
- Permite mantener el poder adquisitivo del dinero.
- Nuevas modalidades mejoraron su atractivo, como el pago mensual de intereses.
Qué instrumento lidera frente a la inflación
Según el análisis económico, el plazo fijo UVA se consolidó nuevamente como una de las herramientas más eficaces para ganarle a la inflación en Argentina. Esto se debe a que el capital invertido se actualiza automáticamente según el índice de precios, evitando que el dinero pierda valor con el tiempo.
Por qué volvió a crecer en 2026
Después de un 2025 donde perdió terreno frente a opciones más líquidas, este instrumento mostró una recuperación en 2026. En febrero, el stock alcanzó los $375 mil millones y registró un crecimiento real del 18,7%, marcando un cambio de tendencia en el comportamiento de los ahorristas.
Cómo funciona el plazo fijo UVA
Este sistema se basa en la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que se actualiza diariamente según la inflación. Además del ajuste del capital, los bancos suelen ofrecer una tasa adicional, lo que permite obtener un rendimiento real positivo en contextos inflacionarios.
Ventajas y limitaciones
El principal beneficio es la protección contra la inflación. Sin embargo, tiene una desventaja clave: el dinero debe permanecer inmovilizado por un plazo mínimo (generalmente 90 a 180 días). Por eso, muchos ahorristas optan por versiones precancelables, que ofrecen mayor flexibilidad aunque con menor rendimiento.
Un cambio en la estrategia de los bancos
Para impulsar su uso, algunas entidades comenzaron a ofrecer nuevas condiciones, como el pago mensual de intereses, lo que mejora la liquidez sin perder la cobertura inflacionaria. Esto ayudó a que el instrumento vuelva a ganar protagonismo dentro del ahorro en pesos.





