El organismo de Naciones Unidas anticipó que el fenómeno podría alcanzar una intensidad fuerte entre julio y septiembre, favoreciendo olas de calor, sequías, lluvias intensas e inundaciones en distintas regiones del mundo.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno climático El Niño se intensificará durante los próximos meses y podría convertirse en un episodio fuerte entre julio y septiembre, aumentando la probabilidad de eventos meteorológicos extremos a nivel global.
Según el organismo de Naciones Unidas, el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial provocará un incremento en el riesgo de olas de calor, sequías, lluvias torrenciales, incendios forestales e inundaciones, con impactos que variarán según cada región del planeta.
Las proyecciones indican que las temperaturas estarán por encima de lo normal en gran parte del mundo. Además, se esperan menos precipitaciones en sectores de Centroamérica, el Caribe y el norte de Sudamérica, mientras que otras regiones podrían registrar lluvias superiores a la media.
La directora general de la OMM, Celeste Saulo, señaló que las condiciones de El Niño ya están presentes y que su fortalecimiento obligará a reforzar los sistemas de alerta temprana y los pronósticos estacionales para reducir el impacto sobre la población, la agricultura y otros sectores vulnerables.
El organismo recordó que el último episodio de El Niño, entre 2023 y 2024, estuvo asociado a récords de temperatura global, severas sequías, incendios forestales e importantes inundaciones en diferentes partes del mundo. Además, advirtió que, si bien el cambio climático no incrementa la frecuencia del fenómeno, sí puede potenciar sus efectos debido al aumento de la temperatura de los océanos y la atmósfera.
- La OMM prevé que El Niño alcance una intensidad fuerte entre julio y septiembre.
- Aumentará el riesgo de olas de calor, sequías, lluvias intensas, incendios e inundaciones.
- Se esperan temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta.
- El organismo reforzará los sistemas de alerta temprana para reducir el impacto de los eventos extremos.





