El emprendimiento turístico ubicado a orillas del arroyo Piray Miní en Eldorado volvió a sufrir las consecuencias de la creciente. A través de sus redes sociales, sus responsables compartieron un mensaje cargado de emoción y reflexión, tras más de 36 años de historia en contacto con la naturaleza.
La crecida de los cursos de agua en la región también golpeó a Cueva Miní, el emprendimiento turístico ubicado a orillas del arroyo Piray Miní, que volvió a quedar afectado por el avance del agua.
A través de sus redes sociales, desde el lugar compartieron un testimonio sobre la difícil situación que atraviesan, al observar cómo el agua cubre instalaciones y años de trabajo, mientras esperan que el nivel del arroyo descienda para evaluar los daños y comenzar la recuperación.
“Acá estoy, contemplando cómo el agua cubre una vez más tantos años de trabajo”, expresa el mensaje, que refleja la incertidumbre sobre cuánto tiempo permanecerá todo bajo el agua y cuándo será posible volver a la actividad.
Más de cinco metros en apenas tres días
En la publicación señalaron que, en apenas tres días, el nivel del río subió más de cinco metros. También plantearon una reflexión sobre los cambios ambientales, el impacto de las grandes represas y la pérdida del monte nativo, que cumple un papel importante en la retención del agua y la regulación de su escurrimiento.
Sin embargo, el mensaje no está marcado por el reproche, sino por el agradecimiento a la naturaleza por todo lo que brindó durante décadas.
“¿Cómo reprocharle algo a quien tanto me ha dado?”, se preguntaron desde el emprendimiento, al recordar las aguas transparentes, los atardeceres, las nieblas y la biodiversidad que caracterizan al lugar.
Una historia de 36 años y una nueva inundación
La publicación también recordó que esta es la quinta inundación que les toca atravesar. Durante más de 36 años, Cueva Miní construyó su identidad como un espacio de contacto con el entorno natural, ofreciendo a sus visitantes paisajes y experiencias a orillas del Piray Miní.
Ahora, mientras el agua cubre parte de ese recorrido, la incertidumbre pasa por saber cuándo bajará el nivel y qué condiciones encontrarán para comenzar de nuevo.
El testimonio de Cueva Miní refleja cómo la crecida no solo afecta caminos, viviendas e infraestructura, sino también a emprendimientos turísticos que construyeron su historia alrededor de los arroyos y los paisajes de Misiones.








