El acuerdo contempla restricciones progresivas sobre la Ruta Nacional 12, desde la prohibición del paso de vehículos pesados hasta el corte total para autos y peatones. También prevé controles técnicos, coordinación sanitaria y asistencia aérea ante posibles aislamientos en el departamento Montecarlo.
Ante la inestabilidad hídrica vinculada al fenómeno El Niño y la vigencia de alertas meteorológicas, organismos provinciales y nacionales, fuerzas de seguridad y la empresa concesionaria Caminos de la Selva acordaron un protocolo preventivo para regular la circulación sobre los puentes de los arroyos Paranay y Piray Guazú, en la Ruta Nacional 12.
La medida establece un esquema de restricciones progresivas que dependerá de la altura del agua y de las evaluaciones técnicas de cada estructura. El objetivo es resguardar la seguridad de las personas, prevenir daños en los puentes y garantizar la asistencia sanitaria y el abastecimiento de las localidades de la zona.
La viceintendenta a cargo de la Intendencia de Montecarlo, Kathia Joerg, explicó que la reunión permitió coordinar acciones y establecer pautas de comunicación ante posibles desbordes.
Según indicó, la empresa concesionaria acordó implementar un nuevo régimen de trabajo para los eventuales cortes de ruta, teniendo en cuenta la información proporcionada por los técnicos y la Prefectura sobre los niveles del agua.
Tres etapas de restricción según el nivel del agua
El protocolo prevé distintas fases de intervención, de acuerdo con la evolución de la crecida y las condiciones de seguridad de cada puente.
En una primera instancia, se restringirá el paso de vehículos de gran porte. Si el nivel del agua continúa aumentando, la limitación se extenderá al tránsito liviano y, ante una situación de riesgo extremo, se dispondrá el cierre total de la estructura.
Joerg señaló que ambos puentes tienen características constructivas diferentes, por lo que las decisiones deberán adoptarse a partir de evaluaciones específicas de los profesionales responsables.
Durante la vigencia de las alertas, la circulación podrá realizarse de manera asistida, con paso alternado de un vehículo por vez, presencia de banderilleros y una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora.
Los parámetros técnicos para definir los cortes
El acuerdo establece referencias específicas para controlar las condiciones de los viaductos.
En el puente sobre el arroyo Paranay, el parámetro indicado es de 2,60 metros entre la base de la viga y el tablero, mientras que para el puente sobre el Piray Guazú la distancia de referencia es de 1,80 metros.
Además, cuando la distancia entre el nivel del agua y el tablero sea de apenas 0,75 metros, se dispondrá el corte total de la circulación, tanto para vehículos como para peatones.
Estas medidas buscan reducir los riesgos asociados a la fuerza del agua, la socavación de las estructuras y el impacto de objetos que puedan ser arrastrados por la corriente.
La reapertura tampoco será automática una vez que baje el nivel del agua: antes de habilitar nuevamente el paso, los profesionales deberán realizar una inspección técnica.
Asistencia sanitaria y abastecimiento ante posibles aislamientos
Otro de los puntos centrales del protocolo es la coordinación entre los municipios del departamento Montecarlo para anticipar posibles dificultades en los traslados, la atención de emergencias y el abastecimiento si las crecidas interrumpen la circulación.
La funcionaria explicó que se buscará compartir información oficial de manera oportuna para que las localidades puedan tomar previsiones y sostener sus servicios esenciales.
En caso de emergencias médicas graves, el Gobierno provincial garantizará la disponibilidad de helicópteros sanitarios para asistir a las personas que pudieran quedar aisladas por los cortes.
Joerg remarcó que, mientras las condiciones sean seguras, se procurará mantener la circulación con acompañamiento de Gendarmería y técnicos de Vialidad, especialmente por razones sanitarias.
Las autoridades señalaron que las decisiones operativas se comunicarán mediante los canales oficiales, de acuerdo con la evolución de los niveles de agua y las evaluaciones técnicas.
4 claves del protocolo
- Restricciones progresivas: primero se limitará el tránsito pesado, luego el liviano y, si existe riesgo extremo, se cerrará totalmente el paso.
- Velocidad y circulación: durante el operativo asistido se prevén paso alternado, banderilleros y una velocidad máxima de 20 km/h.
- Corte para todos: cuando la distancia entre el agua y el tablero sea de 0,75 metros, se restringirá el paso de vehículos y peatones.
- Plan de emergencia: los municipios coordinarán el abastecimiento y la asistencia sanitaria, con disponibilidad de helicópteros para emergencias médicas graves.
Las medidas buscan anticiparse a posibles crecidas y establecer criterios coordinados de actuación para proteger a quienes transitan por la Ruta Nacional 12 y a las comunidades que podrían verse afectadas por interrupciones en los puentes.








