Empresarios turísticos de Puerto Iguazú advirtieron que las demoras de hasta tres horas en el puente internacional con Brasil están afectando al turismo y a la economía local. Piden cambios para agilizar el tránsito fronterizo.
La Asociación Civil de Atractivos Turísticos de Iguazú (ACATI) volvió a plantear su preocupación por las demoras registradas en el Puente Internacional Tancredo Neves, que conecta Puerto Iguazú con Foz de Iguazú.
Desde la entidad sostienen que los tiempos de espera generan incertidumbre entre los visitantes y terminan desalentando excursiones, reservas y actividades en ambos lados de la frontera.
La presidenta de ACATI, Jeannine Nouche, afirmó que la situación impacta directamente en toda la cadena económica vinculada al turismo.
Puntos Clave
- ACATI reclama agilizar los controles migratorios.
- Las filas pueden superar las tres horas de espera.
- El problema afecta a turistas, hoteles, restaurantes y comercios.
- Entre el 80% y el 90% de los visitantes recorren ambos lados de las Cataratas.
- Proponen revisar el modelo actual de control fronterizo.
- Impulsan una campaña de visibilización ciudadana.
Un cuello de botella que afecta a toda la economía
Según Nouche, el puente funciona como una conexión estratégica entre dos ciudades profundamente vinculadas por el turismo, el comercio y los servicios.
Sin embargo, las largas filas convierten ese corredor en un verdadero embudo para miles de personas que buscan cruzar diariamente.
La dirigente aseguró que muchos turistas directamente cancelan excursiones o evitan realizar reservas porque no pueden prever cuánto tiempo demorarán en atravesar la frontera.
“Si un visitante tiene una excursión, una reserva o un traslado programado, muchas veces decide no cruzar porque no sabe si llegará a horario”, explicó.
El cambio que propone el sector turístico
Desde ACATI consideran que el principal problema es el modelo de control migratorio aplicado actualmente en Argentina.
Nouche señaló que Brasil y Paraguay utilizan un concepto de tránsito vecinal fronterizo dentro de una zona determinada, mientras que Argentina concentra todos los controles en el puente internacional.
Según la dirigente, esto provoca que absolutamente todos los viajeros deban atravesar el mismo sistema de verificación, generando demoras constantes.
La propuesta consiste en repensar el esquema de controles para concentrar las verificaciones más exhaustivas en puntos específicos de ingreso al país y facilitar la circulación fronteriza cotidiana.
“No hacen falta grandes cambios”
La referente turística aseguró que la actividad continúa funcionando, aunque con márgenes económicos cada vez más ajustados.
Explicó que si bien Iguazú sigue recibiendo visitantes, el volumen es menor que en años anteriores y la rentabilidad de las empresas vinculadas al sector se redujo significativamente.
Por eso, considera que aumentar el flujo de pasajeros mediante una mayor agilidad en los cruces fronterizos podría convertirse en una de las medidas más rápidas y efectivas para fortalecer la economía local.
Con información de Misiones Online





