El ahora ex titular del organismo estadístico presentó su dimisión por motivos personales. Desde el Ejecutivo negaron conflictos políticos, descartaron conspiraciones internas y garantizaron la continuidad técnica del instituto.
Una salida sin crisis institucional
Marco Lavagna presentó su renuncia a la conducción del INDEC y, desde el Gobierno nacional, salieron rápidamente a desmentir versiones que hablaban de internas, presiones políticas o disputas dentro del organismo.
Según explicaron fuentes oficiales, la decisión responde a motivos personales y al cierre de una etapa profesional, luego de casi cinco años al frente del instituto, período en el que se buscó recomponer la credibilidad de las estadísticas públicas tras años de cuestionamientos.
Balance de gestión y continuidad operativa
Desde el Ejecutivo destacaron el rol de Lavagna en la normalización metodológica del INDEC, la mejora en los procesos de medición y la consolidación de un esquema técnico más transparente.
Además, aseguraron que la transición se realizará de manera ordenada, con el objetivo de preservar la estabilidad institucional y garantizar la continuidad en la elaboración de los indicadores económicos y sociales clave para la toma de decisiones públicas.
El contexto político y económico
La salida se produce en un escenario de alta sensibilidad económica, donde los datos oficiales del INDEC son centrales para evaluar la inflación, el consumo, el empleo y la evolución del poder adquisitivo.
En ese marco, el Gobierno busca enviar una señal de previsibilidad, despejando dudas sobre la confiabilidad del organismo y evitando que la renuncia genere incertidumbre en los mercados y en la opinión pública.
Puntos clave
- Marco Lavagna renunció al INDEC por motivos personales.
- El Gobierno negó internas y presiones políticas.
- Se destacó su rol en la recuperación de la credibilidad estadística.
- Garantizan continuidad técnica e institucional.
- La salida ocurre en un contexto económico sensible.




