Las várices y las arañitas son más que una cuestión estética. Así lo explicó la Dra. Tamara Matkoski, médica cirujana y flebóloga, en diálogo con el programa de streaming Sala Cinco, transmitido por Misiones Online. Allí, se centró en la comprensión y el abordaje de esta enfermedad vascular que afecta a gran parte de la población.
Las várices, dijo Matkoski, son venas dilatadas que sufrieron algún daño estructural a causa de un fallo en los mecanismos que permiten el retorno venoso al corazón. “Todos tenemos venas en nuestro cuerpo. Las várices son venas dilatadas, una dilatación prolongada que genera un daño en las paredes”, explicó.
Las arañitas, también conocidas como telangiectasias, son una forma más superficial y pequeña de várices. “Son várices de hasta un milímetro, es decir, son muy chiquititas y por lo general son las que están más superficiales en la piel”, detalló. Advirtió, además, que su presencia no es menor, pues pueden ser indicio de algo más grave. “Pueden o no estar asociadas a una enfermedad más profunda como una insuficiencia venosa”, dijo.
Consultada por los tratamientos disponibles, la flebóloga afirmó que existen múltiples técnicas. “Para las várices más superficiales, como las telangiectasias, en mi caso me gusta mucho la técnica de escleroterapia”, señaló, y precisó que se trata de procedimientos ambulatorios que consisten en inyectar un medicamento, ya sea en forma de espuma o líquida, luego de una evaluación clínica completa.
Sobre las causas, manifestó que son multifactoriales, aunque hay antecedentes que suelen repetirse. “Primero tenemos la carga genética. Por lo general, los pacientes que vienen con várices tienen el antecedente de tener a su mamá, a su papá, a su abuelo que tuvieron várices”, dijo.
A esto se suman factores no modificables como el sexo, con una clara desventaja para las mujeres. “Una mujer tiene cinco veces más posibilidades de tener várices que un hombre”, afirmó la doctora. Matkoski atribuyó esta diferencia principalmente a la carga hormonal y a ciertos momentos biológicos como el embarazo, que predisponen la aparición de la enfermedad.
En cuanto a los factores modificables, mencionó la actividad diaria, el tipo de trabajo y la falta de ejercicio. “Personas que están mucho tiempo sentadas o, por ejemplo, mucho tiempo de pie, son más propensas”, indicó. Profesiones como peluquero o cirujano, que son obligados a estar de pie durante varias horas, son más proclives.
La mayoría de los pacientes con várices, según observó, no realiza actividad física adecuada. Sobre el caso de los hombres, desmintió que estén exentos, aunque reconoció que consultan menos. “Por ahí, como la parte estética no les molesta tanto como a una mujer, consultan menos. Y la mayoría de los casos masculinos son casos bastante más avanzados”, indicó.
Respecto al inicio de los síntomas, Matkoski aclaró que no hay una edad específica, aunque pueden presentarse desde etapas tempranas de la vida. “Podemos tener várices o podemos tener sensación de pesadez en las piernas, que es un síntoma muy característico”, detalló, y agregó que también pueden aparecer molestias, dolor o hinchazón en los tobillos.
Las medias de compresión, una alternativa muy usada, están indicadas en distintos momentos, según dijo. “Un paciente con insuficiencia venosa tiene indicación de utilizar medias de compresión graduada, que son las que indicamos en consultorio”, explicó. También existen versiones de uso preventivo que ayudan a la recuperación muscular, especialmente en personas que hacen actividad física.
Este tipo de medias pueden asimismo ser usadas durante actividades laborales, aunque con algunos peros. “De todas formas, lo mejor es siempre consultar con un especialista, más si presentás algún tipo de síntoma”. Además, aconsejó adaptar ciertos hábitos. “Si el paciente está mucho tiempo sentado, que cada una hora se levante y estire o realice ejercicios, que por ahí también se enseñan en consultorio”, dijo.
Finalmente, para quienes detecten síntomas o quieran consultar, la doctora informó que atiende en el Sanatorio Simes y en el Hospital Madariaga, donde forma parte del staff de flebología.
Fuente: Misiones Online




