Tras la difusión de un flyer que generó preocupación, desde la Compañía Minera Wanda aclararon que las minas no cerraron de forma permanente. La protesta fue simbólica, pero el conflicto por la ecotasa sigue y ya alertan por pérdidas en turismo y riesgo para el empleo.
La propietaria de la Compañía Minera Wanda, Patricia Busch, aclaró que las minas de piedras preciosas de la localidad no cerraron de forma definitiva, pese a la confusión que generó un flyer difundido la semana pasada.
Según explicó, el sábado pasado dos de las tres minas existentes en Wanda interrumpieron su actividad durante apenas 40 minutos, como parte de una protesta para visibilizar el rechazo al cobro de la tasa eco turística.
Con esa precisión, la empresaria buscó despejar dudas sobre la continuidad laboral del sector y confirmó que las tres empresas siguen funcionando con normalidad.
La medida simbólica se dio en medio del conflicto que mantienen los empresarios mineros desde que se aprobó y comenzó a regir la ordenanza que establece el cobro de la ecotasa en la localidad.
Busch calificó esa medida como un “impuesto encubierto” y aseguró que no existe una contraprestación real para el visitante.
Además, sostuvo que la ordenanza es discriminatoria, porque no se aplica de forma general en todo el municipio y, según afirmó, termina afectando directamente al turista que visita los yacimientos.
“No cerraron, pero advierten que la ecotasa ya golpea al turismo”
La empresaria cuestionó que el cobro se realice en un puesto ubicado frente al ingreso de su establecimiento y aseguró que eso genera malestar en quienes llegan al atractivo.
“No estamos de acuerdo con la ecotasa porque se molesta al turista”, remarcó, al tiempo que insistió en que el visitante es el principal valor que cuidan desde hace más de tres décadas.
Busch también afirmó que la redacción de la ordenanza es tan amplia que incluso alcanzaría a proveedores, profesionales o cualquier persona que ingrese al predio, lo que, según su visión, agrava el problema.
Uno de los principales ejes del reclamo es el aspecto jurídico. La empresaria sostiene que una tasa debe implicar una contraprestación directa de un servicio, algo que —según aseguró— no ocurre en este caso.
Por eso, considera que el cobro es ilegítimo y adelantó que la discusión podría terminar en sede judicial.
En ese marco, indicó que ya presentaron una denuncia en enero ante la Comisión Federal de Coparticipación, donde buscan demostrar la presunta ilegalidad de la tasa.
La preocupación, sin embargo, no es solo legal. Busch aseguró que el impacto ya se siente en el movimiento turístico.
Según explicó, el perfil de visitante que recibe el complejo minero es de presupuesto ajustado, con excursiones en colectivo y turistas que viajan con gastos medidos.
En ese contexto, señaló que el cobro de casi $2.000 por persona se convierte en una barrera extra para un turismo de paso que no pernocta en Wanda ni realiza un consumo amplio dentro de la localidad.
La empresaria aseguró que ya perdieron una empresa de excursiones “extremadamente importante” y que también recibieron correos de operadores que anticipan que podrían dejar de ingresar a los yacimientos para reemplazar la visita por otros atractivos en Puerto Iguazú.
La advertencia más fuerte apunta al empleo: Busch recordó que alrededor de 70 familias dependen directamente de la actividad de los yacimientos.
Finalmente, marcó diferencias con el caso de Puerto Iguazú, donde también existe una ecotasa, al sostener que allí el volumen turístico, la pernoctación y el nivel de consumo son muy distintos al de Wanda.
Puntos Clave
- Las minas de Wanda no cerraron de forma definitiva, según aclaró Patricia Busch
- La interrupción fue de solo 40 minutos y formó parte de una protesta simbólica
- Dos de las tres minas participaron de la medida el sábado pasado
- El reclamo sigue por el cobro de la tasa eco turística
- Busch calificó la ecotasa como un “impuesto encubierto”
- Sostiene que el cobro se realiza frente al ingreso del establecimiento y molesta al turista
- Afirma que la ordenanza está mal redactada y podría alcanzar incluso a proveedores y profesionales
- Los empresarios ya hicieron una presentación ante la Comisión Federal de Coparticipación
- Aseguran que el cobro afecta a un turismo de bajo presupuesto
- Alertan que están en riesgo 70 familias que dependen de la actividad minera y turística
Con información de Misiones Online




