Bernardo de Irigoyen atraviesa uno de sus momentos comerciales más críticos: aumentan los cierres de locales, crece el desempleo y cae con fuerza la llegada de compradores brasileños. El sector empresario ya prepara un pedido urgente a Nación para destrabar la aduana y reactivar la frontera.
El presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen, Walter Feldman, describió un escenario económico “desolador” en la ciudad fronteriza con Brasil. Según advirtió, la crisis se profundizó en los últimos meses y hoy impacta de lleno en el comercio, el empleo y la circulación de dinero.
Feldman aseguró que el deterioro no es nuevo, pero remarcó que la velocidad del empeoramiento encendió todas las alarmas. En ese contexto, habló de un fuerte aumento de cheques rechazados, dificultades para cubrir pagos y una morosidad creciente entre comerciantes y clientes.
“Empezó a haber una tanda de cheques rechazados muy grande en esta zona”, sostuvo. Incluso detalló que el volumen de rechazos subió entre un 30% y un 40% en comparación con meses anteriores, lo que complica aún más la cadena de pagos con proveedores.
La frontera ya no alcanza para sostener el consumo
Uno de los puntos más sensibles, según el referente empresarial, es la caída del flujo de brasileños que históricamente dinamizaban parte de la economía local. Aunque en otros momentos seguían cruzando al menos para visitar o hacer compras puntuales, hoy la postal cambió por completo.
“Ya prácticamente no se ven”, resumió Feldman al referirse a la circulación de vehículos brasileños. La baja impacta especialmente en rubros que dependían del consumo fronterizo, mientras que apenas algunos comercios ubicados sobre la línea limítrofe logran captar algo de movimiento.
A eso se suma un mercado interno debilitado. El dirigente afirmó que crecen los despidos, la búsqueda desesperada de empleo y las dificultades para pagar salarios. Incluso reveló que algunos supermercados apelan al retiro de mercadería como forma de compensación ante la imposibilidad de abonar sueldos completos.
En paralelo, los alquileres comerciales también reflejan la crisis. Muchos locales que antes estaban ocupados hoy quedaron vacíos, especialmente aquellos que dependían de comerciantes inquilinos. Los propietarios que tienen local propio, en cambio, logran resistir un poco más.
Puntos Clave
- La Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen advierte un escenario “desolador”.
- Aumentaron entre 30% y 40% los cheques rechazados, según Walter Feldman.
- Crece el desempleo y se multiplican los despidos en la ciudad fronteriza.
- Cierran locales comerciales y se profundiza la caída del consumo.
- Disminuyó fuerte la llegada de brasileños, clave para el movimiento económico local.
- Algunos supermercados tienen dificultades para pagar salarios.
- La suba del combustible suma presión sobre fletes, mercadería y precios.
- Provincia y sector privado preparan un proyecto para Nación.
- El objetivo: agilizar la aduana y recuperar el turismo de compras desde Brasil.
Un proyecto urgente para reactivar la frontera antes de que la crisis se profundice
Frente a este panorama, Feldman adelantó que en abril viajarán a Buenos Aires junto al Gobierno de Misiones para presentar una propuesta ante Nación. La iniciativa apunta a reducir la burocracia migratoria y crear un esquema de frontera más ágil para facilitar el tránsito vecinal y volver a atraer al turista brasileño.
La apuesta es clara: si no se mejora el funcionamiento de la aduana, el comercio local seguirá perdiendo competitividad frente a Brasil. En una ciudad donde la frontera es motor económico, el freno al movimiento impacta directamente en ventas, empleo y supervivencia de los negocios.





