24 de mayo de 2026

La primera cena íntima de Bad Bunny en Buenos Aires: menú de pasos, cata de vinos y dos flanes para el camino

Mueblería HyG

El can­tante llegó al país para dar sus tres shows en Riv­er Plate y, en un medio de un gran oper­a­ti­vo de seguri­dad, cenó en un recono­ci­do restau­rante ubi­ca­do en el bar­rio de Núñez

Bad Bun­ny ya se encuen­tra en la Argenti­na y su lle­ga­da despier­ta una enorme expec­ta­ti­va de cara a los tres shows que brindará en Riv­er Plate, donde miles de fanáti­cos llenarán el esta­dio Más Mon­u­men­tal para vivir noches úni­cas de músi­ca y espec­tácu­lo. El can­tante boricua sor­prendió con una cena exclu­si­va en NESS, el restau­rante de fue­gos de Leo Lanus­sol en Núñez, donde dis­frutó de una expe­ri­en­cia gas­tronómi­ca argenti­na en la pre­via de sus shows en Riv­er Plate. El chef habló con Teleshow y con­tó cómo fue esta comi­da.

Antes de la cena, según pudo saber Teleshow, el can­tante puer­tor­riqueño asis­tió al Movis­tar Are­na para ver el show de Yan­del, suman­do así otro momen­to espe­cial a su noche porteña rodea­do de músi­ca y ref­er­entes de la esce­na lati­na, luego de este concier­to, que lo úni­co que hizo fue aumen­tar la expec­ta­ti­va por la apari­ción del reg­gae­tonero en algu­na de las fechas en el Más Mon­u­men­tal.

Luego de un oper­a­ti­vo de seguri­dad, que incluyó ir antes para ver el lugar, analizar las sal­i­das y todo lo nece­sario para ase­gu­rar la pro­tec­ción del puer­tor­riqueño. Pasa­da esta eta­pa, cer­ca de las 22:50, Ben­i­to Anto­nio, nom­bre de pila del can­tante, arribó a NESS, ubi­ca­do en Gre­cia 3691, con un fuerte oper­a­ti­vo de seguri­dad y expec­ta­ti­va en la puer­ta. Fiel a su esti­lo reser­va­do, ingresó al restau­rante con lentes, gor­ra, capucha y un pañue­lo que cubría su ros­tro. Durante la noche, se mostró rela­ja­do, amable y de buen humor, char­lan­do y hacien­do chistes con el equipo.

El flan que logró conquistarEl flan que logró con­quis­tar el corazón de Bad Bun­ny y que decidió lle­varse al hotel luego de la cena (Gen­tileza de NESS)

La visi­ta incluyó una mini cata de vinos argenti­nos por regiones, con eti­que­tas de Jujuy, Patag­o­nia, San Juan, Men­doza y Salta, dán­dole una ver­dadera prue­ba de los sabores argenti­nos. Al finalizar, se lle­varon dos botel­las de vino. En la mesa des­fi­laron platos como pan a las brasas, chipirones con huan­caí­na negra, cer­do con chili crisp, arroz con que­so Lin­coln y bró­coli, y el flan de hal­va, que fue el gran favorito de Bad Bun­ny. El can­tante quedó tan sor­pren­di­do con el postre que pidió dos por­ciones extra para lle­varse al hotel.

El pro­pio Leo, chef y dueño del restau­rante recien­te­mente recono­ci­do en el puesto 64 de Latin America’s 50 Best Restau­rants 2025, relató a Teleshow detalles de la vela­da: “Comió primero el chipirón y él dice que el mor­rón no le gus­ta y me dice: ‘Mirá, toda la vida me dieron mor­rón y nun­ca me gustó. No sé qué le hicieron a este, pero cuan­do lo vi dije: ‘Uy, no me va a gus­tar, y me encan­tó’. El pan le dimos uno, le tra­ji­mos el otro y comió la mitad y dijo: ‘Sacame esto, que esto es vicio’. Nun­ca había proba­do el pan que­ma­do a las brasas. Y cuan­do apare­ció el flan, le lle­va­mos dos flanes y dijo: ‘Uy, es un mon­tón, no como mucho dulce’. Y cuan­do comen­zó a com­er­lo, dijo: ‘Ah, no, quiero com­er otro’. Y le diji­mos: ‘¿Querés lle­varte?’ y respondió: ‘Sí, ¿podré lle­varme dos al hotel?’. Y así fue”.

La foto que compartió elLa foto que com­par­tió el chef luego de la cena que preparó para Bad Bun­ny y su equipo (Insta­gram)

La exclu­si­va visi­ta de Bad Bun­ny a NESS sumó un capí­tu­lo más a su estadía en Buenos Aires, donde cada movimien­to del artista despier­ta aten­ción y curiosi­dad, en la ante­sala de las noches que harán vibrar el Más Mon­u­men­tal.

El can­tante puer­tor­riqueño se encuen­tra hospeda­do en el exclu­si­vo Pala­cio Duhau, situ­a­do en el bar­rio de Reco­le­ta, uno de los hote­les más lujosos de Buenos Aires y en un estric­to oper­a­ti­vo de seguri­dad dis­eña­do por su equipo. Allí se agol­paron los fans en bus­ca de lo que a esta altura parece una mis­ión imposi­ble: la foto con su ído­lo. Sin embar­go, no pier­den las esper­an­zas y la postal es la de tan­tas vis­i­tas al país: la vig­ilia de los seguidores más acér­ri­mos, quienes debieron con­for­marse con el salu­do a una camione­ta de vidrios polar­iza­dos.

Fuente: Infobae

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