Su exentrenador repasó los inicios, las decisiones clave y el acompañamiento que impulsó su carrera internacional.
El boxeador misionero Ismael Flores, oriundo de Campo Grande, se posiciona como una de las revelaciones recientes en el ámbito internacional tras su irrupción en Las Vegas. Detrás de ese presente, su exentrenador Rufino Miño reconstruyó el recorrido que lo llevó desde una escuelita municipal hasta escenarios de primer nivel.
- Comenzó a entrenar a los 14 años en una escuelita municipal
- Fue campeón regional, provincial y subcampeón nacional
- Pasó por La Plata antes de dar el salto internacional
- Desarrolló parte de su carrera en España durante seis años
Flores dio sus primeros pasos en una escuelita de boxeo al aire libre, donde rápidamente mostró condiciones y disciplina. Con el tiempo, su crecimiento deportivo lo llevó a destacarse en competencias regionales y nacionales, aunque su proyección comenzó a encontrar límites en el ámbito local.
Ante ese escenario, su entorno tomó una decisión clave: buscar oportunidades fuera de la provincia. En ese proceso, el entonces intendente Carlos Sartori acompañó las gestiones para trasladarlo a La Plata, donde intentó continuar su desarrollo.
El salto que cambió el rumbo
La experiencia en La Plata no resultó como se esperaba, lo que derivó en una nueva reconfiguración de su carrera. A partir de contactos en el ambiente del boxeo, surgió la posibilidad de emigrar a España, donde finalmente encontró un entorno más favorable para su crecimiento.
Durante seis años, Flores se formó y compitió en el exterior, consolidando su carrera profesional y atravesando incluso el período de pandemia en ese país. Ese proceso fue determinante para alcanzar el nivel que hoy lo posiciona en el plano internacional.
Disciplina, entorno y decisiones
Según Miño, el factor determinante en la evolución del boxeador fue su disciplina, acompañada por un entorno que tomó decisiones estratégicas en momentos clave. El respaldo institucional y el trabajo conjunto entre entrenador, dirigente y deportista permitieron sostener un proyecto a largo plazo.
Hoy, con presencia en escenarios internacionales, Flores representa un caso que refleja no solo talento individual, sino también la importancia del acompañamiento, la planificación y las oportunidades en el desarrollo deportivo.





