Un grupo de investigadores sostiene que la quema prescripta reduce el riesgo de incendios de alta severidad y ayuda a conservar los ecosistemas frente a la crisis climática.
Especialistas de distintas instituciones científicas argentinas plantean un cambio de paradigma en el manejo del fuego. En lugar de extinguir todos los incendios, proponen utilizar la quema prescripta como una herramienta de prevención para disminuir el riesgo de incendios forestales de gran magnitud.
La propuesta surge de un artículo elaborado por investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, el CONICET, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, la Universidad Nacional de Santiago del Estero y la Administración de Parques Nacionales.
Según los autores, la supresión total del fuego durante décadas favoreció la acumulación de vegetación seca, conocida como combustible vegetal. Esa situación aumenta el riesgo de incendios más intensos y difíciles de controlar cuando se presentan condiciones climáticas extremas.
La quema prescripta consiste en aplicar fuego de manera planificada, bajo condiciones específicas de humedad, temperatura y viento, con personal capacitado y objetivos previamente definidos.

Los investigadores sostienen que esta técnica permite reducir la carga de combustible, proteger ecosistemas, disminuir la severidad de futuros incendios y reducir las pérdidas económicas y ambientales.
En el artículo también se destacan experiencias realizadas en plantaciones forestales de Misiones, Neuquén y Santiago del Estero, donde las quemas prescriptas lograron disminuir entre un 24 % y un 71 % los combustibles finos sin afectar los árboles maduros ni el suelo.
Además, remarcan que esta práctica favorece la conservación de la biodiversidad, mejora la calidad de los pastizales para la producción ganadera y contribuye a proteger las cuencas de agua al evitar incendios de gran intensidad.
Los especialistas concluyen que el desafío no es eliminar el fuego de los ecosistemas, sino aprender a gestionarlo de manera responsable y planificada para reducir los riesgos y conservar los ambientes naturales.
- Investigadores proponen la quema prescripta como herramienta para prevenir grandes incendios.
- Afirman que apagar todos los focos favorece la acumulación de combustible vegetal.
- La técnica consiste en aplicar fuego de forma planificada y bajo condiciones controladas.
- Estudios realizados en Misiones y otras provincias muestran que reduce significativamente el riesgo de incendios de alta severidad.





