En un contexto económico complejo y con salarios fuertemente golpeados por la inflación, gremios docentes de Misiones expresaron su preocupación por la pérdida del poder adquisitivo y exigieron respuestas concretas al Gobierno provincial. Además, criticaron con firmeza el ajuste impulsado por Nación en materia educativa y reclamaron una mejora sustancial en los ingresos, priorizando montos por sobre porcentajes en las futuras negociaciones.
La próxima mesa de diálogo salarial está prevista para junio —con fecha aún a definir— y, según adelantaron referentes sindicales, el principal objetivo será lograr que un docente que recién se inicia pueda superar la línea de pobreza, tomando como referencia los datos oficiales del Indec.
“Hoy un maestro que recién comienza apenas supera los 500 mil pesos y está por debajo de lo que una familia necesita para no ser pobre. Vamos a ir a la próxima mesa pidiendo un salario mínimo de 700 mil pesos”, adelantó Mirta Chemes, secretaria gremial de UDA, en diálogo con El Territorio.
En ese sentido, la gremialista explicó que la demanda no se centrará solo en porcentajes, sino en actualizaciones de montos concretos que reflejen la suba en alimentos, salud y alquileres. “Estamos en una situación crítica. El salario no acompaña el ritmo de aumentos. El docente tiene que poder vivir con un solo cargo”, sostuvo.
Además, Chemes apuntó a las dificultades para acceder a cargos docentes:
“Por cada vacante hay hasta 60 postulantes. A eso se suma un decreto que divide a los docentes en dos padrones: con y sin cargo. El que tiene uno no puede acceder a otro, porque hay muchos sin cargo todavía. Pedimos que ese decreto se derogue”.
También valoró el aporte del Fondo Provincial de Incentivo Docente (Fopid), absorbido por la Provincia tras la eliminación del incentivo nacional, aunque subrayó que la ayuda no alcanza a cubrir el desfasaje actual.
El reclamo se enmarca en un escenario de ajuste nacional al sistema educativo, que —según señalaron los sindicatos— impacta directamente en los docentes y en la calidad de la educación pública. “Se criticó al gobierno anterior, pero hoy tenemos una inflación mentirosa y familias que no llegan a fin de mes”, expresó Chemes.
En paralelo, el Sindicato de Educadores Misioneros Alfredo Bravo (Semab-CEA) analizó la posibilidad de tomar medidas legales ante la falta de respuesta del ministro de Educación Ramiro Aranda, tras solicitar la reapertura urgente de paritarias.
“El acuerdo de febrero ya no alcanza. Los salarios deben actualizarse”, manifestó Mariana Lescaffette, secretaria general de Semab-CEA, tras la asamblea ordinaria anual realizada en Posadas, que reunió a delegados de los 17 departamentos provinciales.
A la espera de una nueva convocatoria oficial, los gremios reiteran que el objetivo es claro: lograr que el salario docente permita una vida digna y saque a los trabajadores de la línea de pobreza. La tensión persiste y el escenario, de no haber avances, podría derivar en nuevas medidas gremiales en la provincia.




