El Tribunal Penal Dos dictó sentencia en una causa que permaneció una década sin resolución. Dos ex policías fueron condenados a prisión perpetua, dos recibieron penas menores y otros dos resultaron absueltos por el beneficio de la duda.
A diez años del crimen de Carlos Guirula, el Tribunal Penal Dos de Posadas dio a conocer este martes el veredicto en el juicio que investigó su muerte durante un operativo policial ocurrido en 2014. El fallo incluyó dos condenas a prisión perpetua, dos absoluciones y dos penas menores con inhabilitación perpetua.
Lourdes Beatriz Tabárez y Ricardo Rafael Escobar fueron sentenciados a prisión perpetua por su responsabilidad en el hecho. En cambio, Carlos Alberto Zidorak y Claudio Marcelo Servián fueron absueltos bajo el principio “in dubio pro reo”, que establece la absolución cuando persisten dudas sobre la participación del acusado.
Por su parte, Carlos Alberto Da Silva y Lucas Nahuel Saravia Allosa recibieron penas de cuatro años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La resolución se conoció pasadas las 13, tras un extenso proceso que incluyó más de diez audiencias con testimonios, pruebas periciales, alegatos y réplicas. El tribunal, integrado por los jueces Gregorio Busse, Fernando Verón y Miguel Mattos, evaluó la actuación de los seis imputados, todos ex policías de Misiones que llegaron al debate detenidos luego de haber transitado casi todo el proceso bajo arresto domiciliario.
Carlos Guirula, albañil de 33 años, murió el 19 de julio de 2014 luego de ser reducido por efectivos policiales en un motel ubicado en las avenidas Santa Catalina y Comandante Andresito. El hecho se desencadenó tras una discusión entre Guirula y el encargado del lugar. Según la investigación, la intervención policial fue violenta: el joven fue inmovilizado, subido a la caja de una camioneta y trasladado a la comisaría Décimotercera, donde ingresó sin vida.
La autopsia determinó que la víctima sufrió un estallido de pulmón, la fractura de nueve costillas y múltiples lesiones compatibles con golpes de borceguí.
La familia de Guirula presenció por primera vez una audiencia este martes, en la jornada final del juicio que puso cierre a más de una década de espera por una sentencia.




