Los organizadores debieron abonar $560 mil a Vialidad Nacional por el uso de la ruta durante la 24ª edición del evento religioso. Es la primera vez que se aplica este canon y no existen antecedentes similares en otras peregrinaciones del país.
Un hecho sin precedentes generó malestar entre los organizadores de la 24ª Peregrinación a Loreto: por primera vez, debieron pagar un canon de $560.000 a la Dirección de Vialidad Nacional (DVN) por “intervención del camino”. El monto fue depositado en las cuentas de la Agencia de Recaudación y Control de Argentina (ARCA), lo que abrió un fuerte debate sobre la aplicación de esta medida.
Leonardo Fabio Cuenca, rector del Santuario Nuestra Señora de Loreto, explicó que nunca en 24 años se había exigido un pago para circular por la ruta durante la actividad. “Las noticias hablan de baja de impuestos en el país y, de pronto, nosotros tenemos que pagar un impuesto para peregrinar por una cuestión de fe; y a otros se les perdona. Es una falacia y llama la atención”, cuestionó.
Según relató, al gestionar la autorización para el uso de la ruta nacional 12 informaron el recorrido y la cantidad de kilómetros, pero recién 48 horas antes recibieron la notificación del arancel obligatorio. “Pudimos cubrirlo porque necesitábamos el permiso, sin saber muy bien cuál es la contraprestación. En seguridad nos acompañó el Gobierno provincial”, señaló.
Para dimensionar el impacto, Cuenca indicó que consultaron a organizadores de grandes peregrinaciones del país, como Luján e Itatí, y ninguno registró cobros similares. “Nuestra experiencia va a sentar bases, porque esta exigencia vino del Gobierno Nacional. No hay antecedentes en otras peregrinaciones”, afirmó.
El evento se desarrolló entre el sábado 15 y el domingo 16, con la llegada de los fieles al santuario y la celebración de la misa central.
Desde la DVN, en cambio, sostuvieron que la actuación respondió estrictamente a la normativa vigente. Aseguraron que la Ley Nacional de Tránsito, en su artículo 60, faculta a exigir autorización y condiciones especiales para actividades ajenas al tránsito habitual, como manifestaciones o eventos masivos, y que el administrador de Vialidad puede fijar un canon por el uso de la zona de camino. Recordaron además que esos montos fueron actualizados el año pasado y varían según el kilometraje afectado.
El organismo nacional también remarcó que el problema surgió porque es la primera vez que esta peregrinación solicita formalmente la autorización, lo que activa automáticamente los requisitos previstos en la normativa.
Con información de El Territorio




