La niña misionera superó un cáncer de alto riesgo, pero necesita una inmunoterapia que su obra social aún no autoriza. La familia inició un amparo judicial para acceder al tratamiento.
Alma, una niña de 10 años de Garupá, logró superar un neuroblastoma de alto riesgo con metástasis luego de recibir quimioterapia, someterse a una cirugía y atravesar un autotrasplante de médula.
Ahora enfrenta un nuevo desafío: necesita una inmunoterapia importada para reducir el riesgo de una recaída, pero la obra social OSCOEMA y la gerenciadora City Salud aún no autorizaron la entrega de la medicación, valuada en unos 300 millones de pesos.
Según contó su madre, Fernanda Montero, el pedido fue presentado en marzo de este año por recomendación de la oncóloga, ya que el trámite demandaba varios meses. Sin embargo, durante semanas solo recibió respuestas que demoraban la gestión.
La situación se agravó en mayo, cuando la familia fue informada de que la medicación no sería entregada por cuestiones económicas. En un correo electrónico, la obra social sostuvo que no estaba en condiciones de afrontar el costo del tratamiento y planteó la posibilidad de buscar una alternativa, aunque la médica tratante aseguró que no existe otro medicamento que lo reemplace.
Ante esa respuesta, la familia recurrió a la Fundación Flexer e inició un recurso de amparo para garantizar el acceso al tratamiento.

El 22 de junio, la Justicia dictó una medida cautelar que ordenó cubrir el costo del medicamento entre el Ministerio de Salud de la Nación y la obra social. Sin embargo, la cartera sanitaria apeló la distribución del financiamiento y el proceso continúa sin una resolución definitiva.
Mientras tanto, Alma permanece en remisión y solo realiza controles médicos. Su familia vive con preocupación la demora en el inicio de la inmunoterapia, considerada fundamental para disminuir el riesgo de que la enfermedad vuelva a aparecer.
- Alma, de 10 años, superó un neuroblastoma de alto riesgo y necesita una inmunoterapia.
- La medicación cuesta unos 300 millones de pesos y aún no fue autorizada por la obra social.
- La familia presentó un amparo judicial para acceder al tratamiento.
- La niña está en remisión, pero la demora genera preocupación por el riesgo de una recaída.





