7 de mayo de 2026

Advierten que El Niño podría adelantarse y alcanzar una intensidad histórica

Advierten que El Niño podría adelantarse

Mueblería HyG

El mete­oról­o­go Favio Cabel­lo señaló que ya se detec­ta un fuerte calen­tamien­to en el Pací­fi­co ecu­a­to­r­i­al. De man­ten­erse la ten­den­cia, el fenó­meno climáti­co podría desar­rol­larse antes de lo habit­u­al y gener­ar impor­tantes cam­bios en el cli­ma region­al.

• Detec­taron tem­per­at­uras supe­ri­ores a 0,5 °C en el Pací­fi­co ecu­a­to­r­i­al.
• El calen­tamien­to se pro­du­jo por el ascen­so de aguas cál­i­das des­de pro­fun­di­dad.
• El fenó­meno podría alcan­zar nive­les sim­i­lares a los even­tos más fuertes de la his­to­ria reciente.
• En Sudaméri­ca podría provo­car llu­vias inten­sas, cre­ci­das de ríos y cam­bios tér­mi­cos.

El fenó­meno climáti­co de El Niño podría desar­rol­larse antes de lo pre­vis­to y con una inten­si­dad sig­ni­fica­ti­va, según advir­tió el mete­oról­o­go y jefe del Depar­ta­men­to de Mete­o­rología de Posadas, Favio Cabel­lo.

De acuer­do a datos de la NOAA, durante abril se reg­istró un impor­tante aumen­to de tem­per­atu­ra en la región Niño 3–4 del Pací­fi­co ecu­a­to­r­i­al, uno de los sec­tores uti­liza­dos para mon­i­tore­ar este fenó­meno climáti­co.

Según explicó Cabel­lo, el calen­tamien­to se pro­du­jo por el ascen­so de aguas cál­i­das des­de aprox­i­mada­mente 300 met­ros de pro­fun­di­dad hacia la super­fi­cie oceáni­ca.

“El incre­men­to de los índices durante abril mues­tra una evolu­ción acel­er­a­da del fenó­meno”, indicó.

El Niño se car­ac­ter­i­za por el calen­tamien­to anó­ma­lo de las aguas super­fi­ciales del Pací­fi­co ecu­a­to­r­i­al, situación que mod­i­fi­ca la cir­cu­lación atmos­féri­ca glob­al y altera los patrones climáti­cos en dis­tin­tas regiones del mun­do.

En Sudaméri­ca, este fenó­meno suele estar aso­ci­a­do a llu­vias supe­ri­ores a lo nor­mal, cre­ci­das de ríos y even­tos mete­o­rológi­cos más inten­sos.

Cabel­lo advir­tió que, si la ten­den­cia actu­al con­tinúa, el próx­i­mo even­to podría alcan­zar nive­les com­pa­ra­bles a algunos de los episo­dios más fuertes reg­istra­dos en las últi­mas décadas, como los ocur­ri­dos en 1982–83, 1997–98 y 2015–16.

El espe­cial­ista señaló además que el desar­rol­lo de El Niño tiene impacto direc­to sobre las tem­per­at­uras y pre­cip­ita­ciones en la región, por lo que el mon­i­toreo de las próx­i­mas sem­anas será clave para deter­mi­nar la evolu­ción defin­i­ti­va del fenó­meno.

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