Durante un operativo en Itaembé Guazú, un policía fue arrastrado casi dos kilómetros sobre un auto al interceptar a un narco, logró detenerlo y secuestrar cocaína de alta pureza.
l oficial auxiliar Leandro Meza protagonizó un episodio extremo durante un operativo cerrojo realizado en inmediaciones del barrio Itaembé Guazú, en Posadas, cuando interceptó a un presunto distribuidor de estupefacientes que intentó escapar embistiéndolo con su vehículo.
La investigación, llevada adelante por brigadas de investigaciones de la Unidad Regional X y del nodo Itaembé Guazú, demandó varios meses de seguimiento sobre un sospechoso vinculado a la comercialización de drogas y elementos robados. En la madrugada de este martes, los efectivos localizaron un Volkswagen Gol en el que se desplazaban los implicados.
Al momento de dar la voz de alto, el conductor aceleró y levantó al efectivo sobre el capot del automóvil, llevándolo enganchado durante casi dos kilómetros mientras realizaba maniobras bruscas para intentar arrojarlo a la cinta asfáltica.
“Me sujeté del limpiaparabrisas y, cuando vi que comenzaba a hacer zigzag para tirarme, no me quedó otra opción que romper el parabrisas y buscar la llave de encendido”, relató Meza, quien logró apagar el vehículo aún en movimiento. El rodado terminó impactando contra un árbol.
Tras el choque, el oficial procedió a la detención del conductor, mientras otros efectivos redujeron al acompañante. En el interior del vehículo se secuestró más de un kilo de cocaína de máxima pureza, fraccionada para su presunta comercialización.
Meza, de 30 años y con una década de servicio en la Policía de Misiones, recibió el alta médica tras curaciones en sus manos y destacó la importancia de mantener la calma en situaciones límite. “Con la cabeza fría se pudo resolver”, afirmó.




