La retención de servicios iniciada este jueves sigue afectando a Posadas y otras ciudades de Misiones. El conflicto salarial mantiene paralizadas varias líneas y el funcionamiento es dispar según la localidad.
El paro de colectivos que comenzó en la madrugada de este jueves continúa hoy viernes afectando a la ciudad de Posadas y a distintos puntos de la provincia, en el marco de un conflicto salarial que mantiene en vilo al sistema de transporte urbano, de corta y media distancia.
La medida de fuerza, impulsada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), se lleva adelante bajo la modalidad de retención de tareas: los choferes cumplen horario en sus lugares de trabajo, pero no prestan servicio. El reclamo central está vinculado a demoras en el pago de salarios, y la continuidad del paro dependerá de una pronta resolución del conflicto.

En la capital provincial, el impacto es significativo. Desde la terminal de ómnibus y la estación de transferencia Quaranta se confirmó que la mayoría de los servicios permanece paralizada, con la excepción de la empresa Río Uruguay, que continúa operando. La situación afecta directamente a miles de usuarios que dependen del transporte público para movilizarse, generando complicaciones en el ámbito laboral, educativo y comercial.
El conflicto se enmarca en una crisis más amplia del sistema de transporte en el interior del país. Desde la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) advirtieron sobre un escenario crítico, marcado por deudas en subsidios nacionales, aumento del costo del combustible, caída en la cantidad de pasajeros y obligaciones sin financiamiento. Según estimaciones del sector, la deuda supera los 30.000 millones de pesos.
En este contexto, fuentes consultadas en Posadas advirtieron que, de no resolverse el conflicto salarial en las próximas horas, la medida de fuerza continuará este viernes, lo que prolongaría las complicaciones para miles de usuarios.

Situación dispar en el interior
En el resto de la provincia, el panorama es heterogéneo. Ayer en Montecarlo, tras un inicio de jornada sin servicio, la situación comenzó a normalizarse parcialmente luego de que la empresa Kruse S.A. abonara el 50% de los salarios adeudados. Esto permitió restablecer el servicio interurbano que conecta esa ciudad con Caraguatay, El Alcázar y Puerto Piray. No obstante, el servicio urbano todavía se encuentra en proceso de reactivación.
En otras localidades, el funcionamiento varió según la adhesión de las empresas. En Leandro N. Alem, el transporte operó con normalidad, mientras que en Eldorado el servicio urbano estuvo interrumpido durante gran parte de la jornada, aunque comenzó a restablecerse en horas de la tarde del jueves tras avances en el pago de haberes.
En Puerto Rico, el panorama es más complejo: el servicio urbano permaneció paralizado y, en paralelo, el Concejo Deliberante aprobó un nuevo cuadro tarifario que eleva el costo del boleto hasta los $2.200. La medida, que comenzará a regir en los próximos meses, suma tensión en un contexto ya afectado por la falta de transporte.
En la zona centro, también se registran diferencias. Mientras en El Soberbio y Dos de Mayo el servicio funcionó con normalidad, en San Vicente la empresa Kenia mantuvo una adhesión total al paro, afectando los recorridos urbanos y suburbanos.
Un conflicto abierto
El paro impacta no solo en Misiones, sino también en otras provincias del país y en el Área Metropolitana de Buenos Aires, evidenciando una problemática estructural del sector. En Posadas, el conflicto se suma a dificultades previas del sistema integrado de transporte que abarca también a Garupá y Candelaria.
Mientras tanto, el transporte público en Misiones continúa operando de manera fragmentada, con servicios reducidos, interrupciones parciales y una fuerte dependencia de las negociaciones en curso para su normalización.
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