El procurador general de Justicia de Misiones se pronunció a favor de fijar la edad de imputabilidad en 14 años para delitos graves. El tema vuelve al centro del debate nacional y reabre la discusión sobre un sistema penal juvenil vigente desde hace más de 40 años.
Carlos Giménez, procurador general de Justicia de Misiones, respaldó la posibilidad de bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, al menos para delitos graves, y reclamó una reforma integral del sistema penal juvenil.
El funcionario cuestionó la normativa actual, que data de 1980 con mínimas modificaciones en 1983. “Argentina necesita una discusión seria sobre el sistema penal juvenil”, sostuvo.
Giménez relativizó la percepción social sobre la criminalidad juvenil y aportó datos locales: los procesos que involucran a menores representan alrededor del 2% de las causas penales en la provincia.
Actualmente, los menores de 16 años no son punibles y los de entre 16 y 18 lo son de manera restringida. Para el procurador, el país “quedó muy atrás” respecto a otros sistemas de la región.
Puntos Clave
- Propone imputabilidad desde los 14 años para delitos graves
- Los delitos cometidos por menores representan solo el 2% en Misiones
- El sistema penal juvenil se rige por una ley de hace más de 40 años
- La imputabilidad debería evaluarse caso por caso con peritajes médicos
- Reclama institutos especializados con perfil educativo y de reinserción
No es solo la edad: un sistema penal juvenil diferenciado
Giménez descartó avanzar hacia los 12 o 13 años por posibles conflictos con convenios internacionales firmados por Argentina. En cambio, consideró que los 14 años concentran hoy mayor consenso político.
Aclaró que el eje no debe ser únicamente la edad, sino la capacidad del menor para comprender la criminalidad del acto, evaluada por equipos forenses especializados.
También advirtió sobre los riesgos de mezclar menores con adultos y reclamó centros específicos con recursos adecuados. “Si no hay presupuesto, esto puede convertirse en meros depósitos de menores”, alertó.
El objetivo final, remarcó, debe ser evitar la reincidencia y priorizar la reeducación. “Si no, solo vamos a crear una universidad del delito”, concluyó.





