20 de abril de 2026

Quién es Fabián Bautista, el docente de Andresito que convirtió las redes en una red solidaria

Mueblería HyG

Un video sim­ple y una his­to­ria real bas­taron para que Fabián Bautista trans­for­mara las redes sociales en una her­ramien­ta de ayu­da conc­re­ta. Hoy, su impacto sol­i­dario ya cam­bió la vida de dece­nas de famil­ias en Andresi­to y la zona.

Fabián Bautista es docente, edu­cador e influ­encer. Durante años tra­ba­jó en la con­duc­ción de insti­tu­ciones educa­ti­vas en Andresi­to, has­ta que des­cubrió en las redes sociales un nue­vo espa­cio para comu­nicar val­ores, cul­tura y tradi­ciones locales.

Ese camino dio un giro en agos­to de 2025, cuan­do una esce­na cotid­i­ana lo mar­có para siem­pre: un niño empu­ja­ba una bici­cle­ta pre­caria, hecha solo de hier­ro y sin ruedas, cues­ta arri­ba.

El chico era Mateo. Tras con­ver­sar con él y su famil­ia, Fabián decidió grabar y com­par­tir la his­to­ria. El video se volvió viral en pocas horas y desató una ola de sol­i­dari­dad ines­per­a­da.

Mateo recibió una bici­cle­ta nue­va, pero el impacto fue mucho may­or. A par­tir de esa pub­li­cación, ya se entre­garon 78 bici­cle­tas y el obje­ti­vo es lle­gar a 100 gra­cias a dona­ciones de per­sonas de todo el país.


Puntos Clave

  • Un video viral como pun­to de par­ti­da
  • Más de 78 bici­cle­tas entre­gadas
  • 500 pares de zap­atil­las para escue­las rurales
  • Vivien­da con­stru­i­da para una famil­ia vul­ner­a­ble
  • Un taxista recu­peró su fuente de tra­ba­jo
  • Una causa sol­i­daria a la vez, con ver­i­fi­cación real

Cuando la solidaridad se organiza y se multiplica

Luego del caso Mateo, Bautista impul­só nuevas causas. La primera fue una colec­ta de zap­atil­las para alum­nos de escue­las rurales: el obje­ti­vo de 100 pares se trans­for­mó en alrede­dor de 500 pares entre­ga­dos.

Otra his­to­ria clave fue la de César Ortiz, un padre que vivía con sus hijos en condi­ciones extremas. Con dona­ciones, lograron com­prar­le un ter­reno, con­stru­ir­le una vivien­da y mejo­rar su salud visu­al medi­ante cirugías y lentes.

La acción más reciente tuvo como pro­tag­o­nista a Lisan­dro, un taxista que había ven­di­do su auto para costear el tratamien­to de su hijo, un bebé que espera un trasplante de híga­do. En dos sem­anas, una cam­paña sol­i­daria per­mi­tió reunir 15 mil­lones de pesos y com­prar­le un vehícu­lo para que vuel­va a tra­ba­jar.

Fabián es claro con su méto­do: una causa a la vez. No recibe ingre­sos por su activi­dad en redes y com­bi­na esta tarea con su tra­ba­jo como docente y en el munici­pio. “No pub­li­co por pub­licar”, ase­gu­ra.


Fundación Mateo: el próximo paso

Con el crec­imien­to del proyec­to, Bautista avan­za en la creación de una fun­dación que per­mi­ta for­malizar y trans­parentar el tra­ba­jo sol­i­dario. El nom­bre elegi­do tiene un fuerte sim­bolis­mo: Fun­dación Mateo, en hom­e­na­je al niño que dio ori­gen a todo.

Des­de Andresi­to, este edu­cador demues­tra que cuan­do la empatía se com­parte, las redes pueden con­ver­tirse en una ver­dadera her­ramien­ta de trans­for­ma­ción social.

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