Un video simple y una historia real bastaron para que Fabián Bautista transformara las redes sociales en una herramienta de ayuda concreta. Hoy, su impacto solidario ya cambió la vida de decenas de familias en Andresito y la zona.
Fabián Bautista es docente, educador e influencer. Durante años trabajó en la conducción de instituciones educativas en Andresito, hasta que descubrió en las redes sociales un nuevo espacio para comunicar valores, cultura y tradiciones locales.
Ese camino dio un giro en agosto de 2025, cuando una escena cotidiana lo marcó para siempre: un niño empujaba una bicicleta precaria, hecha solo de hierro y sin ruedas, cuesta arriba.
El chico era Mateo. Tras conversar con él y su familia, Fabián decidió grabar y compartir la historia. El video se volvió viral en pocas horas y desató una ola de solidaridad inesperada.
Mateo recibió una bicicleta nueva, pero el impacto fue mucho mayor. A partir de esa publicación, ya se entregaron 78 bicicletas y el objetivo es llegar a 100 gracias a donaciones de personas de todo el país.
Puntos Clave
- Un video viral como punto de partida
- Más de 78 bicicletas entregadas
- 500 pares de zapatillas para escuelas rurales
- Vivienda construida para una familia vulnerable
- Un taxista recuperó su fuente de trabajo
- Una causa solidaria a la vez, con verificación real
Cuando la solidaridad se organiza y se multiplica
Luego del caso Mateo, Bautista impulsó nuevas causas. La primera fue una colecta de zapatillas para alumnos de escuelas rurales: el objetivo de 100 pares se transformó en alrededor de 500 pares entregados.
Otra historia clave fue la de César Ortiz, un padre que vivía con sus hijos en condiciones extremas. Con donaciones, lograron comprarle un terreno, construirle una vivienda y mejorar su salud visual mediante cirugías y lentes.
La acción más reciente tuvo como protagonista a Lisandro, un taxista que había vendido su auto para costear el tratamiento de su hijo, un bebé que espera un trasplante de hígado. En dos semanas, una campaña solidaria permitió reunir 15 millones de pesos y comprarle un vehículo para que vuelva a trabajar.
Fabián es claro con su método: una causa a la vez. No recibe ingresos por su actividad en redes y combina esta tarea con su trabajo como docente y en el municipio. “No publico por publicar”, asegura.
Fundación Mateo: el próximo paso
Con el crecimiento del proyecto, Bautista avanza en la creación de una fundación que permita formalizar y transparentar el trabajo solidario. El nombre elegido tiene un fuerte simbolismo: Fundación Mateo, en homenaje al niño que dio origen a todo.
Desde Andresito, este educador demuestra que cuando la empatía se comparte, las redes pueden convertirse en una verdadera herramienta de transformación social.




