15 de abril de 2026

Octubre llega con la tradición del yopará para espantar al Karaí Octubre

Mueblería HyG

Con la lle­ga­da de octubre, en Paraguay y el Litoral argenti­no, se revive la tradi­ción del yopará: un guiso abun­dante de legum­bres, maíz, carnes y ver­duras que bus­ca ahuyen­tar la escasez.

En Misiones, esta cos­tum­bre tiene un pro­fun­do arrai­go comu­ni­tario. Cada 1° de octubre se encien­den las ollas, se coci­na en grandes can­ti­dades y se com­parte con veci­nos y famil­iares, como un gesto de abun­dan­cia y sol­i­dari­dad frente al temi­do Karaí Octubre, per­son­aje de la mitología guaraní que cas­ti­ga con pobreza y mis­e­ria a quienes no mues­tran abun­dan­cia en sus hog­a­res.

La chef mision­era Patri­cia Zacarías, recono­ci­da por su par­tic­i­pación en Mas­terChef Argenti­na en 2015, com­par­tió detalles de la rec­eta y de la esen­cia cul­tur­al de este guiso:
“El yopará es un guiso típi­co de la región que mez­cla legum­bres, ver­duras y carnes. La idea es que haya mucha var­iedad en la olla, para demostrar pros­peri­dad y así ahuyen­tar al Karaí Octubre. Cada cocinero le pone su toque: algunos lo hacen con chori­zos y cortes de carne, otros eli­gen una ver­sión veg­e­tar­i­ana, pero lo impor­tante es la abun­dan­cia”, explicó.

A difer­en­cia del locro argenti­no, que se basa en maíz blan­co y poro­to, el yopará com­bi­na dis­tin­tas legum­bres como poro­to negro, col­orado, blan­co e inclu­so lente­jas. Zacarías indicó que la preparación lle­va entre tres y cua­tro horas y que el secre­to está en la var­iedad de ingre­di­entes y en el tiem­po de coc­ción.

“Yo sue­lo coci­nar los chori­zos aparte para que no se desar­men, y al final siem­pre le agrego verdeo fres­co, que le da un sabor par­tic­u­lar. Tam­bién se puede acom­pañar con man­dio­ca, que además le apor­ta espe­sor. El resul­ta­do tiene que ser un guiso espe­so, col­ori­do y bien potente”, señaló la chef.

Más allá de la rec­eta, el yopará es una cel­e­bración comu­ni­taria que refuerza la unión veci­nal y resca­ta tradi­ciones ances­trales. “El espíritu de este guiso es invi­tar, com­par­tir, demostrar que no fal­ta nada en casa. Es una rec­eta que com­bi­na tradi­ción, cul­tura y sabor, y que cada 1° de octubre nos recuer­da la impor­tan­cia de la abun­dan­cia y la sol­i­dari­dad”, con­cluyó Zacarías.

Con infor­ma­ción de Misiones Online

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