A sus 78 años, Mónica Bertolaccini, comerciante y jubilada de Eldorado, Misiones se acercó a votar acompañada de su nieto, a pesar de no tener la obligación. Oriunda de Oberá, definió el acto electoral como “una fiesta” y recordó los tiempos en que no podía votar. “Ejercer el voto es vivir la democracia”, expresó.
El kilómetro 10 de Eldorado amaneció con movimiento, con familias acercándose a cumplir con su deber cívico. Entre ellos, una mujer de sonrisa amplia y paso firme llamó la atención. Mónica Bertolaccini, de 78 años, llegó acompañada de su nieto a la Escuela Provincial N.º 666 para emitir su voto.
Nacida en Oberá, Mónica vive hace décadas en Eldorado, donde también es conocida por su actividad como comerciante. Aunque por su edad no tiene la obligación de votar, decidió participar una vez más. “Votar es una fiesta”, dijo con emoción, recordando una época en la que ese derecho no existía para todos.

“He vivido momentos donde no podíamos votar. Por eso, mientras pueda venir, lo voy a hacer. Es mi manera de agradecer la democracia que tenemos”, expresó con convicción, dejando ver en sus palabras la experiencia de una generación que conoció de cerca el valor de la libertad cívica.
Para Mónica, el voto es la expresión más pura de la igualdad. “Todos somos iguales, desde los presidentes hasta cada ciudadano”, afirmó. Con esa frase sencilla y contundente, resumió el sentido más profundo del sufragio universal.
La vecina también compartió su impresión sobre la Boleta Única, implementada en estas elecciones. “Me resultó muy fácil”, comentó. “Viviendo, uno aprende, pero fue simple y claro”, agregó, reflejando la naturalidad con la que asumió el cambio del sistema.
Mónica llegó acompañada por su familia, que la miraba con admiración. Su nieto la ayudó a trasladarse y fue testigo de una lección que no se enseña en los libros: la del compromiso con la democracia.
Antes de retirarse, Mónica dejó un deseo que resonó entre quienes la escuchaban: “Espero que la patria gane”. En tiempos de desencanto, su voz recordó que cada voto es un acto de esperanza y que, mientras haya personas como ella, la democracia seguirá viva en el corazón de los argentinos.




