Misiones y Brasil activaron un nuevo esquema de cooperación para reforzar la seguridad vial en plena temporada de verano, con foco en tecnología, controles y asistencia al turista.
La costanera de Porto Mauá, en Brasil, frente a la localidad misionera de Alba Posse, fue este martes 27 el escenario de la firma de un convenio clave de cooperación internacional entre fuerzas de seguridad argentinas y brasileñas.
Autoridades de la Policía de Misiones y de la Policía Militar Rodoviaria de Rio Grande do Sul formalizaron la Operación Reciprocidad, un esquema de trabajo conjunto destinado a reforzar la seguridad de los miles de viajeros que cruzan la frontera durante la temporada estival.
El encuentro reunió a la cúpula de ambas fuerzas, entre ellos el Subjefe de la Policía de Misiones, general Marcos David López Asencio, junto a jefes de unidades regionales y de seguridad vial, quienes definieron las pautas operativas para los próximos meses.
Puntos Clave
- Acuerdo binacional entre Misiones y Rio Grande do Sul
- Enfoque en seguridad vial y turismo
- Uso de drones y tecnología de control
- Asistencia bilingüe para viajeros
Tecnología, prevención y turismo seguro
La Operación Reciprocidad no se limita a tareas de vigilancia tradicional. El acuerdo contempla un fuerte componente de modernización, con intercambio de experiencias tecnológicas y equipamiento de última generación.
Entre las herramientas previstas se destacan el monitoreo aéreo con drones en puntos críticos de rutas, la fiscalización electrónica mediante radares y cámaras para control de velocidad, y una mayor asistencia a turistas con folletería informativa en español y portugués sobre normas viales vigentes en ambos países.
Desde las fuerzas destacaron que estas acciones apuntan a prevenir infracciones involuntarias y mejorar la convivencia vial en la zona fronteriza.
Misiones, puerta de entrada del turismo brasileño
Según se informó, la iniciativa forma parte de una política de Estado del Gobierno de Misiones orientada a consolidar a la provincia como principal puerta de ingreso del turismo brasileño hacia la Argentina.
El objetivo es transformar la frontera en un espacio de educación vial, prevención y protección, garantizando un tránsito ágil y seguro para los visitantes que llegan desde el sur de Brasil durante la temporada alta.





