Misiones declaró la emergencia ígnea hasta el 31 de diciembre de 2026 por un déficit hídrico prolongado que elevó el riesgo de incendios a nivel extremo. La medida prohíbe quemas y habilita acciones urgentes para combatir el fuego en toda la provincia.
El Gobierno provincial oficializó la emergencia ígnea desde el 1 de enero hasta fin de año, ante una sequía persistente que modificó cauces de arroyos y dejó amplias zonas en condiciones críticas.
El director de Manejo de Fuego, Luis Chemes, explicó que las lluvias recientes fueron escasas, de bajo volumen y con impacto limitado a pocas horas, lo que no logró revertir la acumulación de material combustible.
Tras un sobrevuelo técnico, se constató que numerosos arroyos redujeron o interrumpieron su cauce, confirmando la magnitud del déficit hídrico en todo el territorio.
Puntos Clave
- Emergencia ígnea vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
- Riesgo de incendios en nivel extremo por sequía prolongada.
- Prohibición total de quemas sin autorización.
- Trabajo conjunto con bomberos, municipios y consorcios.
- Denuncias de humo o fuego al 911.
“Cualquier humo es ilegal”: tolerancia cero al fuego
El decreto habilita mecanismos excepcionales para adquirir recursos destinados a prevención y combate de incendios, garantizando financiamiento y coordinación con organismos provinciales, bomberos voluntarios y fuerzas de seguridad.
En la provincia rige la Resolución 293/2020, que permite quemas controladas solo bajo estrictos protocolos y autorización formal. Fuera de ese marco, toda quema está prohibida.
Según Chemes, más del 90% de los focos actuales son incendios de maleza, especialmente en zonas de interfase entre áreas urbanas y rurales, muchas veces vinculados a negligencia humana.
Aunque desde 2020 los incendios se redujeron en más de un 50%, el crecimiento urbano y la falta de conciencia ambiental siguen siendo factores determinantes.




