El presidente Javier Milei volvió a definir con precisión la estrategia internacional de la Argentina al insistir en un alineamiento geopolítico con Estados Unidos, al mismo tiempo que descartó que ese posicionamiento implique cortar los vínculos económicos con China.
En una entrevista con el canal de streaming Neura, Milei sostuvo que la relación con Washington responde a una elección estratégica del país en materia de política exterior. En ese marco, enfatizó que Estados Unidos “está rediseñando el orden mundial” y marcó un cambio permanente en la discusión global, desplazando la idea de globalización hacia una lógica definida por equilibrios geopolíticos.
El mandatario se pronunció en ese sentido al respaldar la operación reciente que terminó con la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, describiendo al régimen chavista como un “narcoestado terrorista” y vinculándolo, según su lectura, con organizaciones como Hezbollah, Hamas, ELN y FARC. Milei defendió además el control estadounidense sobre activos petroleros venezolanos, argumentando que su intención es cortar financiamiento a gobiernos y grupos que considera terroristas.
Pese a la firmeza de esa postura política, Milei fue categórico en separar la geopolítica de la dimensión comercial: “No voy a romper los lazos comerciales con China”, afirmó, subrayando que Estados Unidos también mantiene intercambio económico con la potencia asiática y que esa relación no obstaculiza una alianza estratégica con Washington.
La aclaración del presidente llega en un contexto en el que el vínculo económico con China —el principal comprador de productos agrícolas argentinos— sigue siendo un factor central en la economía nacional, incluso mientras el Gobierno impulsa aperturas hacia mercados alternativos y refuerza sus compromisos con Estados Unidos.
Con esta definición, Milei busca consolidar una política exterior que combine un respaldo explícito a las prioridades de seguridad de Washington con una continuidad pragmática en las relaciones comerciales existentes con Pekín, evitando así impactos directos en sectores exportadores vinculados a la demanda china.




