Los Bomberos Voluntarios de Montecarlo suspendieron desde este jueves los servicios en Caraguatay por la falta de renovación del convenio y el incumplimiento de pagos, dejando a la localidad sin cobertura operativa directa.
Los Bomberos Voluntarios de Montecarlo dejaron de brindar servicios en la localidad de Caraguatay desde este jueves, tras no renovarse el convenio de colaboración que había vencido en junio de este año. La falta de un nuevo acuerdo y el incumplimiento de los pagos estipulados en el anterior derivaron en la suspensión inmediata de la asistencia operativa. Desde la institución señalaron que, durante meses, debieron cubrir gastos utilizando recursos aportados por los vecinos de Montecarlo.
Caraguatay es una zona con extensas áreas forestales, donde cada verano se registran incendios que históricamente eran atendidos por el cuartel de Montecarlo. En numerosas oportunidades se planteó la necesidad de crear una asociación de bomberos voluntarios propia en la localidad, pero el proyecto continúa sin concretarse.
“Tras muchas reuniones, asistimos y hablamos con la intendencia anterior. Hace muchos años que vienen pensando, que tienen el terreno, que sí, que no, y nunca avanzan en nada. Nuestra jurisdicción compete al municipio de Montecarlo. También hay que ser conscientes de que realizar una primera intervención desplazándonos hasta allá tampoco es lo que corresponde por la distancia”, explicó el jefe de los Bomberos Voluntarios de Montecarlo, Cristian Laumann.
El jefe del cuartel remarcó que la intención nunca fue dejar sin cobertura a la zona, pero insistió en la necesidad de que la comunidad cuente con su propio servicio de emergencias. “Siempre planteamos que formen su cuartel y que la comunidad cuente con ese servicio. No quiere decir que no acudamos en situaciones graves, pero la idea es que tengan su propia institución”, sostuvo.
En esa línea, Laumann también señaló que otras áreas con características similares enfrentan la misma necesidad estructural. “Por ejemplo, San Jorge abarca una vasta zona forestal, con muchos habitantes, y ellos también deberían contar con un cuartel de bomberos por múltiples razones: incendios estructurales o vegetales, accidentes domésticos o en la vía pública. Ya es tiempo de que tengan lo suyo”, afirmó.
Con información de El Territorio




