Las Cataratas del Iguazú deslumbran con un caudal cuatro veces superior al habitual

Mueblería HyG

El río Iguazú alcanzó un cau­dal de 5.550 met­ros cúbi­cos por segun­do, generan­do un espec­tácu­lo nat­ur­al impo­nente en las Cataratas del Iguazú, una de las Siete Mar­avil­las Nat­u­rales del Mun­do. La cre­ci­da responde a las inten­sas llu­vias en Brasil y no rep­re­sen­ta ries­go para los vis­i­tantes.

Las Cataratas del Iguazú atraviesan por estos días un fenó­meno nat­ur­al que realza aún más su majes­tu­osi­dad: el cau­dal del río que las ali­men­ta se cua­dru­plicó respec­to al prome­dio habit­u­al, alcan­zan­do los 5.550 met­ros cúbi­cos por segun­do.

Así lo infor­mó este miér­coles la admin­is­tración del Par­que Nacional Iguazú a través de sus redes sociales, donde com­par­tió imá­genes del impac­tante cau­dal que fasci­na a tur­is­tas de todo el mun­do.

Este fasci­nante espec­tácu­lo puede se dis­fru­ta­do por los vis­i­tantes en su may­or esplen­dor, ya que todos los cir­cuitos del par­que se encuen­tran habil­i­ta­dos.

El vol­u­men nor­mal de agua en los saltos ron­da los 1.500 met­ros cúbi­cos por segun­do, aunque su variación depende de las pre­cip­ita­ciones en la cuen­ca alta del río, en ter­ri­to­rio brasileño.

En este caso, las inten­sas llu­vias río arri­ba provo­caron la cre­ci­da actu­al, que no afec­ta la oper­a­tivi­dad del par­que ni rep­re­sen­ta un ries­go para los vis­i­tantes, según indi­caron las autori­dades.

La his­to­ria del río Iguazú está mar­ca­da por episo­dios extremos. Uno de los reg­istros más impac­tantes ocur­rió en junio de 2014, cuan­do el cau­dal llegó a los 47.000 met­ros cúbi­cos por segun­do y superó inclu­so la escala de medición de las autori­dades.

En con­traste, en 2006 se vivió una de las bajantes más sev­eras, con un cau­dal mín­i­mo de ape­nas 180 met­ros cúbi­cos por segun­do, dejan­do al des­cu­bier­to grandes pare­dones de roca que ofrecieron una ima­gen com­ple­ta­mente dis­tin­ta de las cataratas.

Ante este entorno cam­biante, el Par­que Nacional Iguazú tra­ba­ja de for­ma con­jun­ta con la con­ce­sion­ar­ia Iguazú Argenti­na (IASA) en un mon­i­toreo con­stante del com­por­tamien­to del río, con el obje­ti­vo de garan­ti­zar tan­to la seguri­dad como el pleno dis­frute de los vis­i­tantes que se acer­can a con­tem­plar una de las Siete Mar­avil­las Nat­u­rales del Mun­do.

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