20 de abril de 2026

Las Cataratas del Iguazú deslumbran con un caudal cuatro veces superior al habitual

Las Cataratas del Iguazú deslumbran con un caudal cuatro veces superior al habitual

Mueblería HyG

El río Iguazú alcanzó un cau­dal de 5.550 met­ros cúbi­cos por segun­do, generan­do un espec­tácu­lo nat­ur­al impo­nente en las Cataratas del Iguazú, una de las Siete Mar­avil­las Nat­u­rales del Mun­do. La cre­ci­da responde a las inten­sas llu­vias en Brasil y no rep­re­sen­ta ries­go para los vis­i­tantes.

Las Cataratas del Iguazú atraviesan por estos días un fenó­meno nat­ur­al que realza aún más su majes­tu­osi­dad: el cau­dal del río que las ali­men­ta se cua­dru­plicó respec­to al prome­dio habit­u­al, alcan­zan­do los 5.550 met­ros cúbi­cos por segun­do.

Así lo infor­mó este miér­coles la admin­is­tración del Par­que Nacional Iguazú a través de sus redes sociales, donde com­par­tió imá­genes del impac­tante cau­dal que fasci­na a tur­is­tas de todo el mun­do.

Este fasci­nante espec­tácu­lo puede se dis­fru­ta­do por los vis­i­tantes en su may­or esplen­dor, ya que todos los cir­cuitos del par­que se encuen­tran habil­i­ta­dos.

El vol­u­men nor­mal de agua en los saltos ron­da los 1.500 met­ros cúbi­cos por segun­do, aunque su variación depende de las pre­cip­ita­ciones en la cuen­ca alta del río, en ter­ri­to­rio brasileño.

En este caso, las inten­sas llu­vias río arri­ba provo­caron la cre­ci­da actu­al, que no afec­ta la oper­a­tivi­dad del par­que ni rep­re­sen­ta un ries­go para los vis­i­tantes, según indi­caron las autori­dades.

La his­to­ria del río Iguazú está mar­ca­da por episo­dios extremos. Uno de los reg­istros más impac­tantes ocur­rió en junio de 2014, cuan­do el cau­dal llegó a los 47.000 met­ros cúbi­cos por segun­do y superó inclu­so la escala de medición de las autori­dades.

En con­traste, en 2006 se vivió una de las bajantes más sev­eras, con un cau­dal mín­i­mo de ape­nas 180 met­ros cúbi­cos por segun­do, dejan­do al des­cu­bier­to grandes pare­dones de roca que ofrecieron una ima­gen com­ple­ta­mente dis­tin­ta de las cataratas.

Ante este entorno cam­biante, el Par­que Nacional Iguazú tra­ba­ja de for­ma con­jun­ta con la con­ce­sion­ar­ia Iguazú Argenti­na (IASA) en un mon­i­toreo con­stante del com­por­tamien­to del río, con el obje­ti­vo de garan­ti­zar tan­to la seguri­dad como el pleno dis­frute de los vis­i­tantes que se acer­can a con­tem­plar una de las Siete Mar­avil­las Nat­u­rales del Mun­do.

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