La joven argentina acusada de racismo en Brasil sigue con arresto domiciliario y tobillera electrónica en Río de Janeiro. Su juicio arranca el 24 de marzo y la nueva defensa ya admitió que “cometió un error”.
La situación judicial de Agostina Páez dio un giro clave en Brasil: la joven argentina acusada de injuria racial seguirá con arresto domiciliario y tobillera electrónica en Río de Janeiro mientras avanza la causa en su contra.
El juicio comenzará el próximo 24 de marzo, con la primera audiencia de instrucción y juzgamiento por un episodio ocurrido a la salida de un boliche en Ipanema.
Según explicó su nueva abogada, Carla Junqueira, la fiscalía impulsa un concurso material de delitos, lo que agrava de forma importante el escenario penal.
De acuerdo con esa interpretación, la pena mínima acumulada podría alcanzar los seis años de prisión efectiva, ya que supera el umbral de los cuatro años. En el peor escenario, la condena podría llegar hasta 15 años.
La acusación se sostiene sobre tres cargos de injuria racial vinculados a distintos hechos: un video que se viralizó en redes, declaraciones de presuntas víctimas y otro registro grabado dentro del bar.
Sin embargo, la defensa sostiene que no existirían pruebas sólidas para respaldar dos de esas tres imputaciones.
Puntos Clave
- Agostina Páez sigue con arresto domiciliario en Río de Janeiro.
- Lleva dos meses con tobillera electrónica en Brasil.
- El juicio comenzará el 24 de marzo.
- Está acusada por tres cargos de injuria racial.
- La fiscalía busca un concurso material de delitos.
- La pena mínima podría ser de 6 años de prisión efectiva.
- En el escenario más severo, la condena podría llegar a 15 años.
- La nueva defensa cambió la estrategia y dejó de negar el hecho.
- La joven también denunció amenazas en redes sociales.
La defensa cambió todo: “Ella lo hizo, se equivocó”
El caso dio un vuelco total con la llegada de Carla Junqueira, quien reemplazó al abogado anterior por diferencias en la estrategia de defensa.
La nueva letrada abandonó la postura de negación y adoptó un enfoque completamente distinto: ya no se discutirá si el hecho ocurrió o no, sino las consecuencias jurídicas y la proporcionalidad de la acusación.
“Ella lo hizo, se equivocó y cometió un delito”, sostuvo la abogada, marcando un cambio de alto impacto en la causa.
En línea con esa nueva estrategia, la propia Agostina Páez difundió un audio en el que reconoció su error y pidió disculpas.
“He cometido un error del cual he aprendido”, expresó la joven, quien aseguró que actuó desde el enojo y que hoy está afrontando las consecuencias.
Además, planteó que lo ocurrido representa un aprendizaje personal y dijo esperar que el caso también funcione como ejemplo para otros argentinos.
Mientras espera el juicio, también denunció amenazas
En paralelo, la defensa intentó que la Justicia brasileña revoque las medidas cautelares para que Páez pueda seguir el proceso desde Argentina, pero hasta ahora todos los pedidos fueron rechazados.
Las autoridades sostienen que el acuerdo bilateral entre ambos países no aplica durante la etapa de instrucción, por lo que deberá permanecer en Brasil hasta nuevo aviso.
A esto se suma una nueva denuncia por amenazas en redes sociales, luego de que la joven compartiera mensajes intimidatorios recibidos en Instagram.
Uno de los textos, según relató, habría sido enviado por un usuario que se hizo pasar por el Comando Vermelho, una organización criminal brasileña, y aseguraba que la estaban vigilando frente al lugar donde se hospeda.
Con el juicio a días de comenzar, el caso sigue sumando tensión judicial, exposición pública y un fuerte debate sobre racismo, redes sociales y consecuencias penales fuera del país.





