En el cierre del debate oral, Pablo Schoenfisch volvió a rechazar la acusación por el homicidio de su madre y el intento de asesinato de su padre. La Fiscalía sostuvo el pedido de prisión perpetua y la defensa solicitó la absolución por el beneficio de la duda.
Este martes se desarrolló la última audiencia del juicio oral que se sigue contra Pablo Schoenfisch (23), imputado por el homicidio agravado de su madre, Faustina Antúnez, y por el intento de homicidio de su padre, Arnoldo Schoenfisch, ex intendente de Santiago de Liniers. En ese marco, el acusado hizo uso de su derecho a la última palabra y volvió a negar su responsabilidad en los hechos ocurridos en mayo de 2020.
Ante el Tribunal Penal 1 de Eldorado, Schoenfisch aseguró que no estuvo en la vivienda familiar durante la madrugada del ataque y afirmó que permaneció en la casa de su abuela. “No fui quien disparó contra mi madre ni atenté contra mi padre”, expresó. También sostuvo que su relación con sus padres era cercana y cuestionó versiones incorporadas durante el debate.
Durante su exposición, el joven apuntó contra testimonios brindados en el juicio y pidió que el tribunal se base en elementos objetivos. “Quiero que se haga justicia y que se guíen por las pruebas”, manifestó, al tiempo que puso en duda la veracidad de algunas declaraciones escuchadas a lo largo de las audiencias.
Además, hizo referencias a situaciones familiares previas y mencionó episodios de violencia que, según dijo, involucraban a su padre. También cuestionó el testimonio de un primo que declaró en el debate y recordó un conflicto ocurrido meses antes del crimen.
El proceso judicial contó con siete audiencias en las que declararon numerosos testigos y se incorporaron pericias, reconstrucciones del hecho y otros elementos probatorios. Incluso, durante el desarrollo del juicio, una persona fue detenida por presunto falso testimonio.
En sus alegatos finales, la Fiscalía, representada por Federico Rodríguez, solicitó la pena de prisión perpetua al considerar acreditado que el acusado atacó a sus padres mientras dormían. Según la acusación, Faustina Antúnez murió tras recibir un disparo en la cabeza a corta distancia, mientras que Arnoldo Schoenfisch sobrevivió a una herida de arma de fuego que ingresó por uno de sus ojos.
El fiscal sostuvo que las pericias y los testimonios incorporados permiten reconstruir un ataque cometido con alevosía y descartó la hipótesis defensiva que atribuía el hecho al padre. También mencionó la existencia de restos compatibles con disparo en prendas vinculadas al imputado y antecedentes verbales que, a su entender, refuerzan la imputación.
Por su parte, la defensa, a cargo de Fabián De Sá y María Laura Alvarenga, pidió la absolución por el beneficio de la duda. Los abogados cuestionaron la falta de pruebas directas que ubiquen al joven en la escena del ataque y señalaron inconsistencias en pericias y secuestros realizados durante la investigación. Además, remarcaron la ausencia de rastros genéticos del acusado en el arma y otros elementos clave.





