21 de abril de 2026

Juicio a cacique acusado de matar y quemar a su pareja: “Yo la amo mucho, soy inocente”

Juicio a cacique acusado de matar y quemar a su pareja

Mueblería HyG

Declararon tes­ti­gos clave y se ordenó un careo ante las con­tradic­ciones entre una médi­ca y un cacique sobre lo ocur­ri­do tras la muerte de la joven. “Soy inocente”, afir­mó el imputa­do tras sen­tarse en el ban­quil­lo. 

Este miér­coles comen­zó en el Tri­bunal Penal Uno de Oberá el juicio oral y públi­co con­tra Marce­lo Núñez, cacique de la comu­nidad mbya guaraní Tarumá Poty de San Vicente, acu­sa­do del homi­cidio agrava­do de su pare­ja, María Solange Diniz Rabela, en un hecho ocur­ri­do en abril de 2020, durante el perío­do más estric­to del ais­lamien­to por la pan­demia de COVID-19.

Núñez enfrenta car­gos por homi­cidio doble­mente agrava­do, por el vín­cu­lo y por medi­ar vio­len­cia de género, deli­to que pre­vé la pena de prisión per­pet­ua. El pro­ce­so se desar­rol­la cin­co años después de la muerte de la joven de 22 años, cuyo cuer­po fue hal­la­do muti­la­do, par­cial­mente cal­ci­na­do y semi enter­ra­do en las inmedia­ciones de su vivien­da en la comu­nidad. El imputa­do estu­vo pre­sente en la sala, asis­ti­do por su defen­sa téc­ni­ca y un intér­prete de lengua guaraní.

Durante la primera jor­na­da del debate oral, declararon tes­ti­gos fun­da­men­tales. Leonar­do Benítez, padras­tro de la víc­ti­ma, afir­mó que fue Núñez quien le comu­nicó que su hijas­tra había fal­l­e­ci­do y que su cuer­po iba a ser que­ma­do. “Fue Marce­lo Núñez”, sos­tu­vo ante los jue­ces, y agregó que el imputa­do jus­ti­ficó la que­ma del cadáver dicien­do que la joven tenía COVID-19. 

Según Benítez, Núñez habría inten­ta­do con­seguir una moto­sier­ra para cor­tar madera y hac­er fuego, pero al no obten­er­la uti­lizó un colchón. “Ella fue asesina­da, fue un deli­to, no el covid”, remar­có el tes­ti­go, quien tam­bién declaró que hacía cin­co meses no podían comu­ni­carse con la joven y que en ese tiem­po ella habría inten­ta­do escapar dos veces sin éxi­to.

El tes­ti­go tam­bién relató un episo­dio de vio­len­cia pre­vio al hecho. Dijo que vivía a unos 200 met­ros de la casa donde ocur­rieron los hechos y que en una opor­tu­nidad la víc­ti­ma llegó a la casa de su abuela con un dedo cor­ta­do, mien­tras Núñez la seguía con un machete. “Los gri­tos se escuch­a­ban todas las noches”, declaró, y agregó que el cacique se ponía agre­si­vo cuan­do con­sumía alco­hol y que los inte­grantes de la comu­nidad “le tenían mucho respeto porque era cacique”.

La médi­ca Adri­ana Fer­reira Díaz, quien pres­ta ser­vi­cios en comu­nidades orig­i­nar­ias de San Vicente, declaró que fue con­tac­ta­da por Núñez el domin­go de Pas­cuas del año 2020, día en que ocur­rió el hecho. Negó rotun­da­mente haber­le indi­ca­do que debía que­mar el cuer­po. “Siem­pre le dije que pro­te­giera el cuer­po has­ta que lle­gara la policía”, man­i­festó. Su tes­ti­mo­nio con­trastó con el del cacique Pablo Zayas, de una comu­nidad veci­na, quien sos­tu­vo que la doc­to­ra le dijo a Núñez que cre­mara el cadáver. “Marce­lo es inocente, no hizo lo que dicen. Ella fal­l­e­ció de una enfer­medad”, dijo Zayas, quien además cues­tionó el accionar de la pro­fe­sion­al de la salud y de la policía.

Zayas ase­guró que, según una con­ver­sación que man­tu­vo con Fer­reira Díaz, ella le habría indi­ca­do al acu­sa­do que debía que­mar el cuer­po por haber muer­to de COVID-19. Tam­bién planteó que, con­forme a prác­ti­cas ances­trales, algu­nas comu­nidades guaraníes incin­er­an a sus muer­tos para evi­tar “asom­bros”. Sin embar­go, remar­có que esa cos­tum­bre varía según la causa del fal­l­ec­imien­to.

A raíz de estas declara­ciones con­tra­dic­to­rias, el tri­bunal —inte­gra­do por los jue­ces Fran­cis­co Aguirre, Hora­cio Pani­agua y Julio Car­val­lo (sub­ro­gante)— ordenó un careo entre Fer­reira Díaz y Zayas. En esa instan­cia, ambos rat­i­fi­caron sus ver­siones sin lle­gar a una coin­ci­den­cia.

cacique acusado de matar y quemar a su pareja en San Vicente
Cara a cara: ambos rat­i­fi­caron sus ver­siones sin lle­gar a una coin­ci­den­cia.

En el cierre de la audi­en­cia, el pro­pio Marce­lo Núñez declaró ante el tri­bunal. “Ella tenía muchos prob­le­mas de salud, era dis­capac­i­ta­da. Yo nun­ca le alcé la mano, la amo mucho”, man­i­festó. Al ser con­sul­ta­do por qué esta­ba en el ban­quil­lo de los acu­sa­dos, respondió: “No sé por qué estoy acá, yo soy inocente”. Negó haber ejer­ci­do vio­len­cia y ase­guró que siem­pre estu­vo aten­to a las necesi­dades de su pare­ja. Tam­bién dijo que inten­tó comu­ni­carse varias veces con la doc­to­ra Fer­reira Díaz, pero que no obtu­vo respues­ta y que recién acud­ió a la comu­nidad tres días después del hecho.

El juicio con­tin­uará este jueves des­de las 8:30 con la declaración de pro­fe­sion­ales con­vo­ca­dos por el tri­bunal con el obje­ti­vo de apor­tar clar­i­dad sobre lo ocur­ri­do. La acusación está a car­go del fis­cal David Mili­ci­ch, mien­tras que la defen­sa téc­ni­ca del imputa­do la ejerce el abo­ga­do Jorge Zab­u­lanez.

Fuente: Misiones Online

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