Una joven denunció en redes sociales a su psicóloga por una presunta falta ética grave: revelar información confidencial y mantener una relación con el mismo hombre que su paciente. El caso abrió debate sobre límites profesionales y salud mental.
Valentina —nombre con el que se identificó públicamente— contó en un video que lo que comenzó como un proceso terapéutico terminó en una situación que calificó como “traumática”.
Según su relato, tras varios meses de sesiones comenzó a sentirse incómoda al cruzarse con su terapeuta en bares y boliches en actitudes que, para ella, afectaban la imagen profesional.
Decidió pausar el tratamiento durante un mes. En ese período conoció a un hombre que, casualmente, tenía vínculo con la psicóloga.
Al retomar las sesiones, notó un cambio de actitud. La profesional le preguntó de forma insistente si había conocido a alguien nuevo y reaccionó con sorpresa cuando escuchó el nombre.
Días después, el hombre dejó de responderle. La terapeuta la incentivó a “empoderarse” y escribirle.
Fue entonces cuando, según la joven, él le confesó que la psicóloga le había contado que ella había retomado terapia, lo que implicaría una violación del secreto profesional.
Puntos Clave
- Denuncia pública por presunta falta ética profesional
- Revelación de información confidencial a un tercero
- Relación sexoafectiva paralela con el mismo hombre
- Confrontación directa en una sesión no terapéutica
- Debate abierto sobre límites y ética en salud mental
Cuando la terapia cruza límites éticos
La situación escaló cuando la joven confrontó a la profesional.
Según su testimonio, la psicóloga le dijo: “Esto ya no es una charla de psicóloga, es una charla de mujer a mujer”, y confirmó que mantenía una relación con el mismo hombre.
Incluso le habría detallado que él pasó un fin de semana con ella mientras la paciente esperaba respuesta.
Valentina decidió no continuar el tratamiento. Si bien no presentó denuncia formal ante un colegio profesional, optó por visibilizar el caso para advertir a otros pacientes.
El episodio generó fuerte repercusión en redes y volvió a poner en foco la importancia del secreto profesional y los límites en el vínculo terapéutico.




