Con una trayectoria profesional de casi 50 años, el técnico agrometeorólogo José Olinuck se despidió del INTA Cerro Azul y del ámbito público dejando un legado invaluable para el sector productivo del Noreste Argentino (NEA). Su retiro marca el cierre de una carrera ejemplar, caracterizada por el compromiso, la precisión científica y la vocación de servicio al campo misionero y regional.
Olinuck desarrolló un trabajo estadístico y técnico meticuloso sobre temperaturas, precipitaciones y condiciones meteorológicas extremas, fundamentales para la planificación agrícola, forestal y ganadera de la región. A lo largo de su carrera, consolidó una red de estaciones agrometeorológicas que transformó la forma en que productores y técnicos acceden a la información climática.
Su aporte fue clave para que miles de productores pudieran anticiparse a eventos meteorológicos críticos, optimizar la gestión de los cultivos y minimizar riesgos frente a sequías, heladas o excesos hídricos. Lo hizo de manera silenciosa y constante, combinando rigor científico con sensibilidad hacia las realidades del productor.




