La Justicia liberó a Marcos L., detenido diez días por maltrato animal, tras surgir pruebas que orientarían la causa hacia otro sospechoso, señalado como el verdadero dueño y presunto responsable del deterioro del caballo.
La causa por la muerte de un caballo rescatado en Posadas dio un giro significativo tras la excarcelación de Marcos L. (53), quien permaneció detenido durante diez días acusado de abandono y maltrato animal. La medida se resolvió luego de un dictamen fiscal favorable, mientras nuevas pruebas reorientan la investigación hacia otro hombre, señalado como el verdadero dueño del equino y presunto responsable directo de las condiciones extremas en las que fue hallado.
El caso se inició el sábado 22 de noviembre, cuando un caballo en estado crítico fue encontrado por la policía y trasladado a la Fundación Libre Relincho. El informe veterinario determinó que el animal sufría bajo peso, anemia severa, debilidad extrema y lesiones asociadas a tracción excesiva. A pesar de los cuidados, murió días después debido a una lesión irreversible en la cadera y al deterioro general producto del maltrato prolongado.
Marcos L. fue detenido por vivir en la zona donde apareció el animal, pero su familia sostuvo desde el inicio que no era el dueño y que incluso había intentado asistirlo. “Ese caballito no era nuestro. Apareció porque el chico (el dueño) no se hizo cargo”, expresó su esposa, Nélida Ozorio, quien aseguró que el caballo fue llevado con vida por la montada, comía y tomaba agua.
El abogado defensor, Adrián Gianini (MP 6432), calificó la detención como resultado de una interpretación errónea de los hechos. “Fueron ellos quienes pidieron auxilio cuando vieron que la situación no iba a prosperar. Lo tuvieron solo horas”, aseguró. Además, confirmó que la causa cuenta con pruebas que identifican al supuesto dueño real del animal: “Hay mensajes entre él y el hijo de la señora. Lo aportamos a la causa”.
Nuevas pruebas y cambio en la dirección de la causa
La investigación avanza con la inminente incorporación de teléfonos y comunicaciones que vinculan al nuevo sospechoso con situaciones previas de maltrato. Según Gianini, en los mensajes este individuo sugería golpear al caballo para forzarlo a levantarse, lo que constituye —a juicio de la defensa— un indicio contundente de trato abusivo y contrario a cualquier práctica de recuperación sanitaria.
Los informes veterinarios incorporados al expediente reforzaron la hipótesis de un maltrato prolongado: el caballo presentaba lesiones compatibles con tracción excesiva, anemia severa, bajo peso y una lesión irreversible en la cadera.
Con la excarcelación de Marcos L. y la aparición de nuevos elementos, la causa se encamina hacia la imputación del presunto dueño del animal, mientras se analizan las responsabilidades penales por el estado de abandono y maltrato que derivaron en su muerte.





