17 de abril de 2026

El Tesoro de Estados Unidos confirmó que transfirió USD 872 millones a la Argentina para pagarle al FMI

Mueblería HyG

El Depar­ta­men­to del Tesoro de los Esta­dos Unidos ofi­cial­izó que trans­fir­ió Dere­chos Espe­ciales de Giro (DEGs) por USD 872 mil­lones a la Argenti­na durante octubre, fon­dos que el Gob­ier­no de Javier Milei uti­lizó a comien­zos de noviem­bre para can­ce­lar el últi­mo vencimien­to anu­al con el Fon­do Mon­e­tario Inter­na­cional (FMI).

La operación, reg­istra­da en los sis­temas del Fon­do de Esta­bi­lización Cam­biaria (ESF), rep­re­sen­tó un nue­vo gesto de respal­do financiero de la admin­is­tración de Don­ald Trump ante la per­sis­tente escasez de reser­vas en el Ban­co Cen­tral.

La con­fir­ma­ción surge de la sec­ción de transac­ciones del ESF, donde figu­ra una “ven­ta” de DEGs a Argenti­na por USD 872 mil­lones, y coin­cide con lo repor­ta­do por el FMI: las tenen­cias argenti­nas de estos activos subieron de 29,6 mil­lones a 670,4 mil­lones de DEGs en octubre, mien­tras que las de Esta­dos Unidos se redu­jeron en el mis­mo perío­do. La cor­relación exac­ta entre ambos movimien­tos ter­minó de trans­parentar la trans­fer­en­cia.

El DEG, idea­do como “acti­vo de reser­va inter­na­cional” respal­da­do por una canas­ta de mon­edas —dólar, euro, ren­min­bi, yen y libra—, fue uti­liza­do como mecan­is­mo de finan­ciamien­to direc­to pre­vio a los comi­cios leg­isla­tivos en Argenti­na. Según había antic­i­pa­do la direc­to­ra ger­ente del FMI, Kristali­na Georgie­va, la asis­ten­cia esta­dounidense incluiría trans­fer­en­cias de estos instru­men­tos.

El vínculo financiero bilateral y la estrategia cambiaria

La operación for­mó parte de un swap recien­te­mente pacta­do entre ambos país­es. En ese mar­co, se ver­i­ficó una inter­ven­ción de USD 1.900 mil­lones en el mer­ca­do cam­biario que, según fuentes con­sul­tadas, con­du­jo Scott Bessent, en mis­ión para con­tener la pre­sión sobre el tipo de cam­bio antes de las elec­ciones. Dos sem­anas atrás, el pro­pio Bessent cele­bró el esque­ma al afir­mar: “El puente económi­co argenti­no gen­era ganan­cias para el pueblo esta­dounidense”.

La con­sul­to­ra 1816 cal­culó que Esta­dos Unidos obtu­vo “alrede­dor de USD 53 mil­lones” de ganan­cia por su inver­sión en pesos, cifra que se acer­ca a USD 70 mil­lones si se suma el rendimien­to por tasas de interés. El análi­sis detal­ló que el Tesoro norteam­er­i­cano com­pró cer­ca de 3 bil­lones de pesos a un tipo de cam­bio prome­dio de $1.471 y los vendió a $1.433,7 el 30 de octubre, antes de acti­var el swap.

El pro­ce­so implicó que el Ban­co Cen­tral dejara de ten­er una deu­da en pesos con Esta­dos Unidos para reem­plazarla por un pasi­vo en dólares. Así lo resum­ió 1816: “El BCRA pasó de deber­le pesos a Esta­dos Unidos a deber­le dólares a Esta­dos Unidos”.

Impacto en las reservas y en el acuerdo con el FMI

La acti­vación del swap mod­i­ficó de man­era sig­ni­fica­ti­va la com­posi­ción de las reser­vas:

  • El BCRA sumó un nue­vo pasi­vo en dólares por USD 2.500 mil­lones.
  • Los pas­es en mon­e­da extran­jera aumen­taron USD 1.000 mil­lones.
  • Las reser­vas netas cayeron USD 3.500 mil­lones en el mes.

El informe de la con­sul­to­ra advir­tió que, val­u­adas a pre­cios de mer­ca­do, las reser­vas netas ascien­den a USD 275 mil­lones, cifra que se tor­na neg­a­ti­va si se des­cuen­tan los com­pro­misos de Bopre­al a 12 meses. Bajo la metodología del FMI —que ajus­ta por oro, yuanes, DEGs y pasivos dolar­iza­dos—, Argenti­na se encuen­tra USD 13.000 mil­lones por deba­jo de la meta pre­vista para diciem­bre de 2025.

1816 anticipó: “Nos dirigi­mos a nego­ciar un nue­vo waiv­er y metas con el organ­is­mo”, al con­fir­mar que la dinámi­ca actu­al de reser­vas hace imposi­ble cumplir con el pro­gra­ma vigente.

Este episo­dio, que com­binó la trans­fer­en­cia de USD 872 mil­lones, la caí­da de reser­vas netas y una ganan­cia esti­ma­da de USD 70 mil­lones para Esta­dos Unidos, con­sti­tuye un capí­tu­lo cen­tral en la nue­va relación financiera entre ambos país­es. Tam­bién con­fir­ma el papel deter­mi­nante de la admin­is­tración Trump en el respal­do a la gestión de Milei, en un con­tex­to de alta frag­ili­dad cam­biaria y de rene­go­ciación con el FMI.

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