20 de abril de 2026

El misionero que se prepara para enfrentar el Aconcagua y llegar a lo más alto

El misionero que se prepara para enfrentar el Aconcagua

Mueblería HyG

El andin­ista Juan Andrés Wälti par­tirá el 2 de enero rum­bo a Men­doza para inten­tar su may­or desafío: hac­er cum­bre en el Aconcagua. Tras tres años de ascen­sos, entre­namien­to físi­co y preparación men­tal, bus­cará lle­var la ban­dera de Eldo­ra­do a la cima más alta de Améri­ca.

Juan Andrés Wälti ya puso fecha a la expe­di­ción más ambi­ciosa de su vida: el 2 de enero via­jará a Men­doza para ini­ciar el camino hacia el Aconcagua. Después de tres años de entre­namien­to, ocho cer­ros con­quis­ta­dos y una preparación físi­ca especí­fi­ca, el joven andin­ista se enfo­ca en once días de trav­es­ía extrema.

Su vín­cu­lo con la mon­taña nació casi por acci­dente durante unas vaca­ciones en Cór­do­ba. Allí des­cubrió la adren­a­li­na de los ascen­sos, inclu­so en medio de una tor­men­ta de grani­zo que le impidió alcan­zar la cum­bre del Cham­paquí. Esa expe­ri­en­cia lo impul­só a inves­ti­gar más y a enfrentarse al desafío may­or: “Si me dicen que no, yo voy”, recordó entre risas al con­tar cómo nació su sueño de lle­gar al Aconcagua.

Des­de entonces avanzó rápi­do. Subió mon­tañas que super­aron los 6.000 met­ros y vivió momen­tos duros, como en el Cer­ro Pla­ta, donde llegó a su límite físi­co y nece­sitó asis­ten­cia para descen­der. Ese episo­dio mar­có un antes y un después en su preparación: incor­poró un plan nutri­cional, entre­namien­tos aeróbi­cos estric­tos y un equipo téc­ni­co pen­sa­do para sopor­tar tem­per­at­uras que pueden alcan­zar los ‑30°C.

Wälti tam­bién tra­ba­ja su for­t­aleza men­tal, con­ven­ci­do de que la mon­taña exige mucho más que fuerza. Horas de cam­i­na­ta, noches heladas y can­san­cio extremo lo oblig­an a eval­u­ar cada paso, acom­paña­do siem­pre por guías y respetan­do sus pro­pios límites. “La mon­taña es 60% cabeza”, ase­guró.

Con la cuen­ta regre­si­va en mar­cha, Wälti realizará ascen­sos de acli­mat­ación en Las Cuevas y Val­lecitos antes de ini­ciar la expe­di­ción final el 20 de enero. La ban­dera de Eldo­ra­do lo acom­pañará una vez más, como en cada cum­bre ante­ri­or, mien­tras ya pien­sa en su próx­i­mo sueño: el Ojos del Sal­a­do, el vol­cán más alto del mun­do. Con infor­ma­ción de Eldópo­lis.

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