El andinista Juan Andrés Wälti partirá el 2 de enero rumbo a Mendoza para intentar su mayor desafío: hacer cumbre en el Aconcagua. Tras tres años de ascensos, entrenamiento físico y preparación mental, buscará llevar la bandera de Eldorado a la cima más alta de América.
Juan Andrés Wälti ya puso fecha a la expedición más ambiciosa de su vida: el 2 de enero viajará a Mendoza para iniciar el camino hacia el Aconcagua. Después de tres años de entrenamiento, ocho cerros conquistados y una preparación física específica, el joven andinista se enfoca en once días de travesía extrema.
Su vínculo con la montaña nació casi por accidente durante unas vacaciones en Córdoba. Allí descubrió la adrenalina de los ascensos, incluso en medio de una tormenta de granizo que le impidió alcanzar la cumbre del Champaquí. Esa experiencia lo impulsó a investigar más y a enfrentarse al desafío mayor: “Si me dicen que no, yo voy”, recordó entre risas al contar cómo nació su sueño de llegar al Aconcagua.
Desde entonces avanzó rápido. Subió montañas que superaron los 6.000 metros y vivió momentos duros, como en el Cerro Plata, donde llegó a su límite físico y necesitó asistencia para descender. Ese episodio marcó un antes y un después en su preparación: incorporó un plan nutricional, entrenamientos aeróbicos estrictos y un equipo técnico pensado para soportar temperaturas que pueden alcanzar los ‑30°C.
Wälti también trabaja su fortaleza mental, convencido de que la montaña exige mucho más que fuerza. Horas de caminata, noches heladas y cansancio extremo lo obligan a evaluar cada paso, acompañado siempre por guías y respetando sus propios límites. “La montaña es 60% cabeza”, aseguró.
Con la cuenta regresiva en marcha, Wälti realizará ascensos de aclimatación en Las Cuevas y Vallecitos antes de iniciar la expedición final el 20 de enero. La bandera de Eldorado lo acompañará una vez más, como en cada cumbre anterior, mientras ya piensa en su próximo sueño: el Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo. Con información de Eldópolis.




