Una madre de Oberá pide la internación urgente de su hijo de 10 años, quien consume drogas, roba y se torna violento. La familia denuncia falta de respuestas y teme un desenlace peor.
Una madre de 25 años de Oberá expresó un desesperado pedido de ayuda por la situación de su hijo de 10 años, Alejandro, quien consume drogas, roba en su barrio y se vuelve violento cuando intenta dejar de consumir. Silvia E. asegura que agotó todas las vías posibles y reclama una internación urgente, pero afirma que la Justicia todavía no ofreció una alternativa concreta.
La mujer contó que el niño roba para sostener su adicción y que la familia ya lidió con conflictos en la escuela, donde lo expulsaron por sustraer pertenencias. En el barrio San Miguel, donde viven con la pareja de Silvia y una hija menor de 3 años, los vecinos se presentan con frecuencia para reclamar por los hechos del niño. La madre señala que el consumo lo transforma y que ni ella ni su concubino logran contenerlo.
Silvia explicó que la situación provocó la ruptura del vínculo con familiares. Primero debieron mudarse de la casa de la suegra, cansada de los robos, y ahora viven con los abuelos maternos, donde los problemas continúan. En un oficio del 5 de noviembre, la Defensoría Oficial Civil y Comercial N.º 1 de Oberá pidió un informe socioambiental, dejando constancia del reconocimiento de la madre sobre la gravedad del caso.
La mujer insiste en que la internación es la única salida para evitar una tragedia. “No puedo con él y no quiero que termine haciendo algo peor o que le pase algo a él”, remarcó, mientras la causa sigue bajo evaluación judicial y la familia espera una intervención efectiva. Con información de El Territorio.




