21 de abril de 2026

Detuvieron a una pareja por estafa y tenencia de material de abuso infantil

Mueblería HyG

Lo que días atrás comen­zó como una denun­cia por estafa domés­ti­ca derivó en una inves­ti­gación mucho más grave, que cul­minó con la deten­ción de un hom­bre de 52 años por la pre­sun­ta tenen­cia de mate­r­i­al de abu­so sex­u­al infan­til (MASI) ayer miér­coles al mediodía. El pro­ced­imien­to fue lle­va­do ade­lante por la Direc­ción Ciber­crimen de la Policía de Misiones, en el bar­rio San Onofre de Posadas.

El caso se ini­ció cuan­do un veci­no denun­ció la real­ización de com­pras online que no había autor­iza­do. Las pesquisas apun­taron ráp­i­da­mente a una emplea­da domés­ti­ca de 36 años, quien tra­ba­ja­ba en su vivien­da. Según se pudo estable­cer, la mujer habría fotografi­a­do la tar­je­ta de crédi­to de sus empleadores y uti­liza­do esos datos para efec­tu­ar con­sumos a través de ser­vi­cios de deliv­ery y platafor­mas dig­i­tales de com­pras.

Con la cor­re­spon­di­ente orden judi­cial, los efec­tivos alla­naron el domi­cilio de la sospe­chosa, donde días atrás, se le incau­taron ele­men­tos que había adquiri­do por medio de los datos obtenidos de las tar­je­tas, donde la mujer quedó demor­a­da en esa opor­tu­nidad en la inves­ti­gación de la causa.

Durante el análi­sis téc­ni­co de los dis­pos­i­tivos, el equipo espe­cial­iza­do de Ciber­crimen detec­tó archivos y cap­turas de pan­talla con imá­genes vin­cu­ladas al abu­so sex­u­al infan­til, que provenían del celu­lar de la pare­ja de la mujer.

Ante estos hal­laz­gos, el Juz­ga­do de Instruc­ción N.º 7 ordenó un segun­do allanamien­to, que se llevó a cabo ayer miér­coles 4 de junio, pro­ced­imien­to real­iza­do con la pres­en­cia del Fis­cal Espe­cial­iza­do en Ciberdeli­tos, el Dr. Juan Pablo Espeche, donde se incau­taron nuevos dis­pos­i­tivos elec­tróni­cos, entre ellos pen­drives y telé­fonos celu­lares. Allí se pro­cedió a la deten­ción del impli­ca­do.

La causa, con­tinúa en ple­na eta­pa inves­tiga­ti­va, ya que no se descar­ta que la mujer, además de haber acce­di­do al con­tenido, haya tenido algún gra­do de par­tic­i­pación en su alma­ce­namien­to o dis­tribu­ción. Por otra parte, se inves­ti­ga si la estafa con tar­je­tas se habría repeti­do en otros domi­cil­ios donde la acu­sa­da presta­ba ser­vi­cios.

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