La ola de despidos en el INYM sigue generando impacto. Una trabajadora con más de dos décadas en el organismo contó cómo fue el proceso y advirtió por el vaciamiento de áreas clave.
Los recientes despidos en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) continúan generando conmoción entre los trabajadores y sus familias. Sabina Netter, una de las empleadas desvinculadas, relató con crudeza cómo fue su salida tras casi 22 años de trabajo ininterrumpido.
Netter ingresó al organismo en 2004, cuando el INYM daba sus primeros pasos. Comenzó como data enter, luego organizó el área de recepción y desde 2007 se desempeñó en Registro, donde trabajó hasta el martes 30 de diciembre, día en que fue despedida.
Según explicó, los trabajadores del INYM no cuentan con un régimen de empleo público tradicional. “Éramos empleados privados, bajo la ley de creación del instituto. Éramos personal de planta, no contratos temporales, pero eso facilita los despidos sin justa causa”, sostuvo.
“Fue abrupto y humillante”
El momento de la desvinculación fue inesperado. “Nos llamaron a Recursos Humanos y terminamos catorce personas esperando. Después nos llevaron a presidencia, con un escribano y abogados. Nos pidieron el DNI como si fuéramos desconocidos”, relató.
Allí se les leyó parte de una resolución que, en el marco de una supuesta reestructuración, informaba que desde ese momento quedaban desvinculados del organismo. “Nos dijeron que podíamos agarrar nuestras cosas e irnos. No dieron explicaciones”, afirmó.
Al día siguiente recibió la carta documento con fecha de despido al 30 de diciembre, aunque aseguró que aún no recibió liquidación detallada ni el pago de la indemnización. “Cobramos diciembre, pero no sabemos cómo ni cuándo nos van a pagar lo demás”, agregó.
Impacto en áreas clave
Netter cuestionó los criterios del recorte y advirtió sobre sus consecuencias. “Sacaron gente muy capacitada y desarticularon áreas enteras”, señaló.
En el área de Registro, donde se atienden más de 13.500 productores, inscripciones, molinos, exportadores y prestadores de servicios, el equipo pasó de cinco a tres personas. “Es imposible que el trabajo no se resienta”, alertó, y extendió la preocupación al área de Fiscalización, también fuertemente reducida.
Puntos Clave
- Más de 20 despidos en el INYM
- Trabajadores con hasta 22 años de antigüedad
- Desvinculaciones sin causa explicada
- Falta de información sobre liquidaciones
- Áreas de Registro y Fiscalización afectadas
- Acompañamiento gremial de ATE
Organización y reclamo
Tras las cesantías, los trabajadores comenzaron a organizarse con el acompañamiento de ATE. “La contención fue clave. Después de casi 22 años, pasé las fiestas sin poder pararme del dolor”, expresó Netter.
Ahora, junto a las otras 20 familias afectadas, analizan los pasos legales a seguir. “Estamos empezando a tomar decisiones en conjunto”, indicó.
Consultada por los discursos que descalifican a los trabajadores estatales, fue contundente: “Después de años de atención al público y de dar siempre lo mejor, me encuentro ante una situación impensada”.
Con información de Misiones Online





