20 de abril de 2026

Cuba evacuó a más de 735.000 personas ante la inminente llegada del huracán Melissa

Mueblería HyG

El gob­ier­no cubano evac­uó a más de 735.000 per­sonas ante la inmi­nente lle­ga­da del huracán Melis­sa, que avan­za hacia la cos­ta sur del país con vien­tos de has­ta 210 kilómet­ros por hora. Las provin­cias más afec­tadas por la medi­da son San­ti­a­go de Cuba, Gran­ma y Guan­tá­namo, con­sid­er­adas zonas de alto ries­go por llu­vias tor­ren­ciales, inun­da­ciones y ráfa­gas hura­canadas.

El pro­pio Miguel Díaz-Canel con­fir­mó la cifra durante la noche del martes, en medio de los prepar­a­tivos para afrontar una de las tor­men­tas atlán­ti­cas más potentes en la his­to­ria reciente de la isla. “Más de 735.000 per­sonas fueron evac­uadas antes de la lle­ga­da de la tor­men­ta”, señaló el man­datario, desta­can­do la mag­ni­tud del oper­a­ti­vo de emer­gen­cia.

La evac­uación tam­bién incluyó a cen­tenares de res­i­dentes de la base naval esta­dounidense de Guan­tá­namo, quienes fueron reubi­ca­dos bajo coor­di­nación con la Arma­da de Esta­dos Unidos. En comu­nidades rurales vul­ner­a­bles como Valle de Cau­jerí, Hat­i­bon­i­co y San Anto­nio del Sur, casi toda la población fue traslada­da a refu­gios seguros.

El huracán Melis­sa, que azotó Jamaica como cat­e­goría 5 antes de diri­girse hacia Cuba, perdió algo de fuerza durante su paso por el Caribe, pero volvió a inten­si­fi­carse has­ta cat­e­goría 3 al aprox­i­marse a la isla. Los mete­oról­o­gos advirtieron que podría dejar acu­mu­la­ciones de llu­via de has­ta 63 cen­tímet­ros en zonas mon­tañosas y provo­car mare­jadas ciclóni­cas en la cos­ta sureste, con ries­go de inun­da­ciones sev­eras.

La Unión Eléc­tri­ca de Cuba reportó apagones gen­er­al­iza­dos en las provin­cias de Gran­ma, San­ti­a­go de Cuba y Guan­tá­namo, que quedaron desconec­tadas de la red nacional durante la tarde del martes. El corte del sum­in­istro eléc­tri­co, suma­do a los fuertes vien­tos, com­plicó las tar­eas de asis­ten­cia y reforzó la urgen­cia de los trasla­dos.

Las autori­dades desple­garon brigadas de pro­tec­ción civ­il, bomberos y vol­un­tar­ios para asi­s­tir en la mov­i­lización de los habi­tantes hacia refu­gios tem­po­rales insta­l­a­dos en escue­las, cen­tros comu­ni­tar­ios y edi­fi­cios públi­cos. La pri­or­i­dad se cen­tró en las zonas rurales bajas y las local­i­dades costeras más expues­tas a cre­ci­das de ríos o desliza­mien­tos de tier­ra.

A difer­en­cia de Jamaica, donde muchas per­sonas des­oyeron las adver­ten­cias ofi­ciales, en Cuba la respues­ta fue masi­va y orga­ni­za­da. Miles de famil­ias acataron las órdenes de evac­uación, lo que las autori­dades con­sid­er­an clave para reducir las pér­di­das humanas frente al avance del huracán.

Díaz-Canel cal­i­ficó la situación como “una noche muy difí­cil” y pidió man­ten­er la cal­ma mien­tras el sis­tema de Defen­sa Civ­il con­tinúa mon­i­tore­an­do la trayec­to­ria de Melis­sa. El gob­ier­no ase­guró que los evac­ua­dos per­manecerán en refu­gios has­ta que las condi­ciones climáti­cas sean seguras, y que se acti­varon mecan­is­mos de asis­ten­cia human­i­taria para garan­ti­zar ali­men­tos, agua y aten­ción médi­ca.

El huracán se desplaza lenta­mente hacia el noroeste, y los ser­vi­cios mete­o­rológi­cos mantienen aler­tas por inun­da­ciones repenti­nas, desliza­mien­tos de tier­ra y daños en vivien­das, car­reteras y cul­tivos. Con casi 11 mil­lones de habi­tantes, Cuba enfrenta uno de los may­ores desafíos climáti­cos de los últi­mos años, mien­tras refuerza su his­to­r­i­al de respues­ta ráp­i­da y coor­di­nación ante fenó­menos extremos.

Related Post