La industria yerbatera atraviesa uno de sus peores momentos. Caen los precios, suben los costos y las empresas advierten que el negocio dejó de ser rentable.
En medio de la crisis del sector, Fabián Pawluk, gerente de Felisa SRL (marca Sol y Lluvia), describió un escenario “muy delicado” para productores, secaderos e industrias.
Confirmó además que la empresa fue afectada por una maniobra de falsificación de cheques, aunque aclaró que no mantiene deudas con productores.
Según explicó, varios cheques adulterados fueron rechazados por bancos y generaron preocupación en la cadena productiva.
Pawluk remarcó que el problema central hoy es económico: “No se vive de la yerba. Apenas se cubren los costos”.
La caída de precios, sumada al aumento del combustible, la energía y la logística, dejó a toda la actividad al borde del colapso.
Puntos Clave
- Caída de hasta 20% en el precio de salida del molino
- Costos en alza y rentabilidad mínima
- Cheques falsificados afectaron al sector
- Competencia feroz en góndolas
- Falta de financiamiento y riesgo laboral
Precios bajos, costos altos y un futuro incierto
El gerente explicó que hoy las marcas compiten bajando precios para sobrevivir en las góndolas, incluso a costa de perder rentabilidad.
“Estamos bonificando para no quedar afuera del mercado”, señaló, en un contexto donde las tasas de interés superan el 45%.
También defendió el rol del INYM y cuestionó la desregulación, que eliminó los precios de referencia y agravó la crisis.
Según Pawluk, el financiamiento es uno de los mayores obstáculos: producir yerba implica invertir durante más de un año sin ingresos inmediatos.
A esto se suma el impacto social: muchos tareferos migran a Brasil por falta de trabajo, lo que genera escasez de mano de obra local.
De cara al futuro, fue contundente: “2026 va a ser más difícil que 2024 y 2025”.
Con información de Misiones Online





