La carne vacuna sigue perdiendo lugar en la mesa de los misioneros por su alto precio, mientras las importaciones ganan terreno para abastecer el mercado. El impacto ya se siente en el consumo, los comercios y toda la cadena productiva.
La carne vacuna pierde terreno frente al pollo y el cerdo
El consumo de carne vacuna continúa afectado por la combinación de precios elevados, una oferta limitada y la fuerte demanda internacional.
Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio de Posadas y gerente del frigorífico El Abasto, explicó que cada vez más familias optan por proteínas más económicas como el pollo y el cerdo.
Según indicó, la carne vacuna sigue siendo una de las opciones más costosas para los hogares misioneros, lo que impulsa un cambio en los hábitos de consumo.
Puntos Clave
- La carne vacuna continúa perdiendo consumo por su precio.
- El pollo y el cerdo ganan protagonismo en la mesa familiar.
- Las importaciones de carne vacuna y porcina aumentan la oferta local.
- Comercios lanzan promociones agresivas para obtener liquidez.
- La recuperación del stock ganadero podría demorar entre 2 y 3 años.
- Los negocios siguen enfrentando caída de ventas y problemas financieros.
Asado desde $9.000: la guerra de precios que sorprende a los consumidores
Panozzo señaló que muchas de las ofertas llamativas que aparecen en carnicerías y supermercados no reflejan una baja real de precios.
Según explicó, numerosos comercios necesitan generar efectivo rápidamente para afrontar compromisos financieros, por lo que lanzan promociones muy agresivas.
Esto genera diferencias llamativas en el mercado: actualmente es posible encontrar cortes de asado desde $9.000 hasta $24.000 por kilo, incluso con calidades similares.
Por eso, recomendó comparar precios y recorrer distintos puntos de venta antes de realizar una compra.
Importaciones: alivio para el consumidor, preocupación para los productores
La apertura de importaciones permitió aumentar la disponibilidad de carne vacuna y de cerdo en el mercado argentino.
Sin embargo, el dirigente advirtió que esta situación también afecta a los productores locales, que deben competir con mercadería proveniente de países con estructuras de costos más competitivas.
En el caso del cerdo, destacó el desarrollo de Brasil en genética, producción y calidad, lo que convierte a la carne importada en una alternativa atractiva para el mercado.
Respecto a la carne vacuna brasileña, explicó que la principal diferencia está en el tipo de animal utilizado, ya que en Argentina predominan animales más livianos y una textura a la que el consumidor local está acostumbrado.
La recuperación ganadera llevará años
Panozzo consideró que una baja sostenida del precio de la carne dependerá de un aumento significativo del stock ganadero nacional.
Aunque observó señales de productores que vuelven a invertir en la actividad, aclaró que los ciclos productivos de la ganadería son largos y que la recuperación de la oferta podría demorar entre dos y tres años.
Mientras tanto, los precios seguirán condicionados por la relación entre oferta y demanda.
Comercios en alerta: siguen los cierres y el ajuste
Más allá del sector cárnico, el panorama comercial en Posadas continúa siendo complejo.
Si bien la caída del consumo se estabilizó, muchos negocios siguen operando con escaso margen financiero y sin capacidad para absorber nuevas pérdidas.
Según Panozzo, el fenómeno más preocupante hoy no es solo la baja de ventas, sino el cierre definitivo de comercios y la reducción de estructuras laborales en distintos rubros.





