2 de abril de 2026

Condenaron a Pablo Schoenfisch a prisión perpetua por el homicidio de su madre y el intento de homicidio a su padre

Condenaron a Pablo Schoenfisch a prisión perpetua

Mueblería HyG

El Tri­bunal Penal Nº 1 hal­ló cul­pa­ble a Pablo Arnol­do Schoen­fisch por el homi­cidio de Fausti­na Antúnez y el inten­to de homi­cidio de Arnol­do Schoen­fisch, ambos agrava­dos por el vín­cu­lo, la alevosía y el uso de arma de fuego.

El Tri­bunal Penal Nº 1 de la Ter­cera Cir­cun­scrip­ción Judi­cial de Misiones con­denó a Pablo Arnol­do Schoen­fisch a la pena de prisión per­pet­ua, acce­so­rias legales y costas, al con­sid­er­ar­lo penal­mente respon­s­able del homi­cidio cal­i­fi­ca­do por el vín­cu­lo y por alevosía de Fausti­na Antúnez, y del homi­cidio cal­i­fi­ca­do por el vín­cu­lo y por alevosía en gra­do de ten­ta­ti­va en per­juicio de Arnol­do Schoen­fisch, ambos agrava­dos por el uso de un arma de fuego y en con­cur­so real.

Carajo Disco Club

La sen­ten­cia fue dic­ta­da este martes 16 de diciem­bre de 2025, en la ciu­dad de Eldo­ra­do, por may­oría de votos de los jue­ces Adri­ana Andi­no y Eduar­do Javier Jour­dan, quienes con­sid­er­aron ple­na­mente acred­i­ta­da la autoría del acu­sa­do y la con­cur­ren­cia de las cir­cun­stan­cias agra­vantes pre­vis­tas en el Códi­go Penal.

En el mis­mo fal­lo, el tri­bunal rec­hazó los planteos de la defen­sa téc­ni­ca, que había solic­i­ta­do la remisión de todas las declara­ciones tes­ti­mo­ni­ales a la Fis­calía de Instruc­ción y la nul­i­dad de una declaración incor­po­ra­da al debate, al enten­der que dichos pedi­dos resulta­ban man­i­fi­es­ta­mente improce­dentes.

Además, se ordenó remi­tir antecedentes al Min­is­te­rio Públi­co Fis­cal para inves­ti­gar la posi­ble comisión del deli­to de fal­so tes­ti­mo­nio por parte de un tes­ti­go y se dis­pu­so el decomiso de los ele­men­tos secuestra­dos durante la inves­ti­gación. El tri­bunal fijó la lec­tura de los fun­da­men­tos para el 6 de febrero de 2026 a las 12 horas, y ordenó comu­nicar lo resuel­to al Ser­vi­cio Pen­i­ten­cia­rio, a la Policía de Misiones, al Reg­istro Nacional de Rein­ci­den­cia y a los organ­is­mos cor­re­spon­di­entes.

Related Post