4 de junio de 2026

Caso Dulce Candia en Eldorado: la madre asegura que la Policía no le recibió la denuncia cuando pidió ayuda

Marcha en pedido de justicia por Dulce María Candia en Eldorado

Mueblería HyG

Lil­ian Maciel ase­guró que inten­tó radicar la denun­cia el mis­mo día en que dejó de ver a su hija, pero fue deriva­da a otra depen­den­cia poli­cial. Mien­tras tan­to, la Jus­ti­cia avan­za con peri­cias sobre celu­lares secuestra­dos y bus­ca el telé­fono de la ado­les­cente asesina­da en Eldo­ra­do.

La inves­ti­gación por el femi­cidio de Dulce María Beat­riz Can­dia con­tinúa suman­do medi­das judi­ciales en Eldo­ra­do, mien­tras la famil­ia de la ado­les­cente vuelve a pon­er el foco en las horas pos­te­ri­ores a su desapari­ción. En ese con­tex­to, la madre de la víc­ti­ma, Lil­ian Maciel, denun­ció públi­ca­mente que cuan­do inten­tó aler­tar a la Policía sobre la ausen­cia de su hija no le tomaron la exposi­ción cor­re­spon­di­ente y fue envi­a­da a otra comis­aría.

Caso Dulce Can­dia en Eldo­ra­do

El planteo fue real­iza­do durante la mov­i­lización por el movimien­to Ni Una Menos y en el mar­co del reclamo de jus­ti­cia por la ado­les­cente asesina­da. Allí, la mujer relató que acud­ió a una depen­den­cia poli­cial poco después de adver­tir que su hija no regresa­ba a su hog­ar, pero no logró for­malizar la denun­cia.

“Fui para hac­er la exposi­ción en el kilómetro 4 y me dijeron que tenía que ir a la comis­aría del kilómetro 2”, sos­tu­vo Maciel. Según explicó, el trasla­do y las difi­cul­tades para mov­i­lizarse le impi­dieron con­tin­uar el trámite ese mis­mo día.

De acuer­do con el rela­to de la madre, la primera pre­sentación fue real­iza­da en la zona del kilómetro 4, donde fun­ciona la Unidad Region­al III y tam­bién una Comis­aría de la Mujer. Allí le indi­caron que debía diri­girse a otra depen­den­cia por una cuestión de juris­dic­ción.

La recon­struc­ción de los hechos indi­ca que Dulce fue vista con vida por últi­ma vez el 17 de mayo, cuan­do sal­ió de su vivien­da con des­ti­no a una igle­sia cer­cana. Al no regre­sar, su famil­ia comen­zó a pre­ocu­parse y buscó respues­tas. Sin embar­go, según sostiene Maciel, la denun­cia ini­cial no pros­peró.

Pos­te­ri­or­mente, la mujer volvió a insi­s­tir jun­to al padre de la ado­les­cente y logró for­malizar la denun­cia en la depen­den­cia poli­cial, aunque para entonces ya habían tran­scur­ri­do var­ios días des­de la desapari­ción.

La situación tomó rel­e­van­cia públi­ca debido a que los pro­to­co­los vigentes estable­cen que las denun­cias por averiguación de paradero deben recibirse de man­era inmedi­a­ta, sin necesi­dad de esper­ar 24 o 48 horas. Además, cualquier depen­den­cia poli­cial tiene la obligación de recep­cionar la denun­cia y acti­var los mecan­is­mos de búsque­da cor­re­spon­di­entes.

Mien­tras tan­to, la causa judi­cial con­tinúa avan­zan­do. El úni­co detenido es Mario Alber­to Y., un remis­ero de 46 años señal­a­do como prin­ci­pal sospe­choso del crimen, quien será inda­ga­do este jueves ante la jueza de Instruc­ción N.º 1 de Eldo­ra­do, María Lau­ra Rodríguez.

En para­le­lo, los inves­ti­gadores pro­fun­dizan el análi­sis de telé­fonos celu­lares secuestra­dos durante los allanamien­tos real­iza­dos esta sem­ana. Los per­i­ta­jes están a car­go de espe­cial­is­tas que bus­can recon­stru­ir comu­ni­ca­ciones, movimien­tos y reg­istros dig­i­tales que per­mi­tan esclare­cer lo ocur­ri­do.

Uno de los ele­men­tos con­sid­er­a­dos cen­trales para la pesquisa sigue sien­do el telé­fono celu­lar de Dulce, que aún no fue hal­la­do. Los inves­ti­gadores entien­den que ese dis­pos­i­ti­vo podría apor­tar datos clave sobre sus últi­mos con­tac­tos y movimien­tos antes de su muerte.

Tam­bién trascendió que fue descar­ta­da la hipóte­sis de un embara­zo de la ado­les­cente, una de las líneas de análi­sis que habían surgi­do en los primeros días de la inves­ti­gación.

El cuer­po de Dulce Can­dia fue encon­tra­do den­tro de una cámara sép­ti­ca en una con­struc­ción aban­don­a­da de Eldo­ra­do, luego de que veci­nos aler­taran sobre olores prove­nientes del lugar. Las peri­cias forens­es deter­mi­naron que la causa de muerte fue asfix­ia mecáni­ca y la pesquisa con­tinúa para estable­cer todas las cir­cun­stan­cias del hecho y deter­mi­nar si hubo otras per­sonas con par­tic­i­pación o conocimien­to de lo suce­di­do.

Qué hacer ante la desaparición de una persona

Ante la desapari­ción de un famil­iar o per­sona cer­cana, la denun­cia debe realizarse de man­era inmedi­a­ta. No existe ningún pla­zo mín­i­mo de espera, por lo que no es nece­sario aguardar 24 ni 48 horas para dar avi­so a las autori­dades. La pre­sentación puede efec­tu­arse ape­nas se advierte la ausen­cia y exis­ten motivos de pre­ocu­pación por su paradero.

De acuer­do con los pro­to­co­los vigentes, cualquier per­sona puede radicar la denun­cia, inde­pen­di­en­te­mente de que ten­ga o no un vín­cu­lo famil­iar con la per­sona bus­ca­da. Además, la exposi­ción puede realizarse en cualquier comis­aría, fis­calía o juz­ga­do, sin impor­tar la juris­dic­ción donde ocur­rió la desapari­ción o dónde reside quien denun­cia.

Las autori­dades tam­bién están oblig­adas a recibir la denun­cia en el momen­to y acti­var los mecan­is­mos de búsque­da cor­re­spon­di­entes. En caso de que una depen­den­cia se niegue a tomar la pre­sentación, el Min­is­te­rio de Seguri­dad de la Nación recomien­da comu­ni­carse con la línea gra­tui­ta 134 para infor­mar la situación y solic­i­tar inter­ven­ción.

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