La ciudad de Posadas se vio conmocionada este fin de semana por el hallazgo del cuerpo sin vida de Diego Andrés Cabral, un hombre de 48 años en situación de calle, quien fue asesinado con extrema violencia en una zona descampada de la chacra 123, entre las calles Capitán Krause y Navajas Centeno.
El crimen ocurrió en la madrugada del domingo, pero recién en la mañana se conoció la noticia, cuando efectivos policiales hallaron el cuerpo de Cabral en medio de pastizales, a unos 40 metros de una precaria carpa construida con ramas y lonas, donde la víctima compartía refugio con otro hombre.
El resultado de la autopsia reveló que Cabral murió por asfixia provocada por una hemorragia interna, producto de golpes brutales en el rostro. Presentaba el rostro desfigurado, mandíbula fracturada y lesiones severas en los labios y el maxilar inferior. Se presume que fue atacado con un objeto contundente aún no identificado, y posteriormente arrastrado hasta el lugar donde fue hallado.
El sospechoso
El mismo domingo fue detenido un hombre de 63 años, también en situación de calle, quien sería el último en haber convivido con la víctima en la improvisada carpa. De acuerdo con fuentes judiciales, una discusión entre ambos podría haber desencadenado el ataque, ocurrido presuntamente mientras Cabral dormía.
Testimonios de vecinos dan cuenta de una situación de abandono en el predio, donde hace unas semanas convivían al menos cinco personas en situación de calle. “El detenido siempre pedía agua para el mate o para llenar un bidón. Estaba todo el día caminando. Yo creo que pelearon y se le fue la mano”, relató una vecina.
Inicialmente, se había barajado la hipótesis de que el cuerpo había sido abandonado por una camioneta, pero esa versión fue rápidamente descartada.
Avances en la causa
La identificación de la víctima fue confirmada tras el cotejo de huellas dactilares en el sistema del RENAPER. Con ese dato, el juez Fernando Verón, titular del Juzgado de Instrucción N.º 3, ordenó nuevas pericias en el lugar del hecho.
Durante el lunes, la Policía Científica incautó prendas con manchas de sangre, bidones, recipientes plásticos y otros elementos que serán sometidos a análisis. También se inició el relevamiento de cámaras de seguridad de la zona para reconstruir las horas previas al homicidio y determinar si hubo intervención de otras personas.
Por el momento, el único detenido fue imputado por el delito de homicidio simple, y se espera que sea indagado en las próximas horas.




