La investigación por el presunto abuso de una joven en San Ignacio avanza con intervención provincial y federal, posibles vínculos con trata y un policía implicado, mientras crecen sospechas de encubrimiento institucional.
Luego del rescate de una joven de 18 años hallada en un camping de San Ignacio junto a tres hombres tras un operativo policial solicitado por su padre, la investigación por el presunto abuso sexual comenzó a revelar elementos que derivaron en la intervención de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) y en la apertura de una causa paralela en el fuero federal.
Fuentes consultadas confirmaron que el fiscal de Instrucción Dos de Jardín América, Jorge Fernández, elevó al juez Roberto Sena el pedido formal para instruir una causa por abuso sexual, mientras que dispuso remitir copias de todas las actuaciones al Juzgado Federal de Oberá para investigar la posible existencia de delitos como trata de personas y venta de estupefacientes.
Competencias divididas: abuso en la justicia provincial y posible trata en el fuero federal
El juez Sena acompañó el criterio del fiscal y confirmó el avance de la investigación por abuso sexual en la justicia ordinaria. En paralelo, la documentación enviada al fuero federal permitirá evaluar si los hechos encuadran en delitos de trata, captación y explotación, dada la gravedad de los indicios detectados.
La Fundación Alameda también intervino tras detectar posibles maniobras de captación bajo engaño, suministro de drogas y participación de un funcionario policial, lo que motivó una denuncia ante la Protex. El organismo nacional ya abrió un expediente y realiza investigaciones preliminares.
La declaración clave de la víctima
La denunciante será citada a declarar en el transcurso del mes. Su testimonio será determinante para reconstruir los días previos al operativo, la relación con los sospechosos y el modo en que habría sido inducida y trasladada al lugar donde finalmente fue hallada.
En el caso permanecen bajo la lupa tres personas, entre ellas un sargento ayudante de la Policía de Misiones, Carlos D., apartado preventivamente de la fuerza. La joven afirmó que fue engañada bajo la promesa de un trabajo, drogada y abusada en una cabaña.
El relato que encendió las alertas
Según la denuncia radicada en la Comisaría de la Mujer, la joven había entablado vínculo días antes con uno de los sospechosos, pareja de una amiga. Él le ofrecía dinero y, cuando la deuda creció, la habría obligado a vender drogas. Posteriormente, le ofreció un trabajo en Loreto, que derivó en la citación al camping donde ocurrió el hecho.
La víctima relató haber sido subida a un vehículo, drogada y despertado rodeada de varios hombres, con dolor y sin recordar lo ocurrido. Para la Alameda, estos elementos son típicos de redes de captación y explotación.
Sospechas de encubrimiento policial
El padre de la víctima, también policía, denunció irregularidades al momento de radicar la denuncia: no se les permitió acompañar a la joven, demoraron en entregar una copia de la denuncia y habrían existido inconsistencias en el secuestro de los celulares de los sospechosos.
La Fundación Alameda sostiene que estas conductas podrían constituir un intento de encubrimiento, más aún considerando que uno de los implicados pertenece a la fuerza.
Intervenciones y movimientos dentro de la Policía
Mientras avanza la investigación, el sargento sospechoso fue apartado preventivamente. Al padre de la joven se le otorgó licencia y el comisario que participó del operativo, Rubén Dos Santos, fue trasladado a Eldorado.
En caso de que se confirme encubrimiento o manipulación de pruebas, el caso podría reiniciarse desde cero bajo supervisión federal. La Fiscalía Federal de Oberá definirá en las próximas semanas si la causa avanza como trata de personas, narcotráfico y participación de funcionarios del Estado.
Con información de El Territorio




